En el marco del Día Internacional de la Destrucción de Armas de Fuego, la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) llevó a cabo la destrucción de un importante arsenal asegurado en los estados que integran la IV Región Militar, como parte de las acciones para combatir el tráfico ilícito de armamento y fortalecer la seguridad.
La ceremonia se realizó en las instalaciones de la Séptima Zona Militar, en Nuevo León, donde fueron destruidas 712 armas largas, 938 armas cortas, 3 mil 910 cargadores y un millón 66 mil 865 cartuchos, todos decomisados en operativos realizados desde 2025 a la fecha en Nuevo León, Tamaulipas y San Luis Potosí.
El evento forma parte de las actividades conmemorativas del 9 de julio, fecha en la que autoridades federales, estatales y militares realizan ceremonias públicas para inutilizar armamento asegurado o entregado de manera voluntaria, evitando que vuelva a ser utilizado.
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Así es el proceso para destruir las armas
Durante la ceremonia, el jefe Regional del Servicio de Materiales de Guerra de la Cuarta Región Militar, coronel Juan Antonio Ascensio Cuellar, explicó que cada arma es documentada antes de ser destruida para garantizar la transparencia del procedimiento.
"Se tiene que tomar cuatro fotografías de diferentes ángulos, esto para comprobar ante cualquier autoridad cuando nos requiera que el arma se destruyó; la fotografía principalmente va dirigida a lo que es la matrícula o cualquier otro dato sobresaliente como marca, modelo, calibre o número de serie. Una vez que realizamos esta actividad, pasamos al módulo donde tenemos máquinas de corte mecánico y ahí se lleva a cabo el corte en dos o tres partes del arma para inutilizarla y evitar que pueda ser nuevamente utilizada", detalló.
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La SEDENA destacó que este procedimiento garantiza que el armamento decomisado quede completamente inutilizado, contribuyendo a reducir el riesgo de que vuelva a circular de manera ilegal.
