Los amantes de la astronomía y los curiosos que gustan de mirar al cielo tienen dos citas imperdibles en el calendario de julio.
El mes traerá consigo la oportunidad de observar dos lluvias de estrellas que, aunque de distinta intensidad, prometen regalar momentos únicos bajo el manto estrellado de la Sultana del Norte.
Pegásidas: el preludio del verano astronómico
La primera en llegar será la lluvia de meteoros Pegásidas, un fenómeno que, aunque modesto en comparación con otras lluvias, ofrece un espectáculo ideal para quienes desean iniciarse en la observación astronómica.
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De acuerdo con información de Star Walk, las Pegásidas estarán activas desde el 1 hasta el 20 de julio, pero alcanzarán su punto máximo durante la noche del 9 y la madrugada del 10 de julio.
Durante este periodo, se podrán observar hasta tres meteoros por hora en cielos completamente oscuros. El mejor momento para apreciarlas será durante la madrugada, cuando la constelación de Pegaso se encuentre más alta sobre el horizonte.
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Este fenómeno ocurre cuando la Tierra atraviesa una nube de partículas dejadas por el cometa C/1979 Y1 (Bradfield), las cuales se desintegran al entrar en la atmósfera terrestre, produciendo los característicos destellos de luz.
La doble cita de finales de mes
Pero el plato fuerte del mes llegará al cierre de julio. La noche del 30 al 31 de julio se producirá una doble lluvia de meteoros: las Delta Acuáridas del Sur y las Alfa Capricórnidas alcanzarán su punto máximo de actividad de manera simultánea.
Las Delta Acuáridas del Sur ofrecerán un espectáculo más nutrido, con una actividad estimada de hasta 25 meteoros por hora. Por su parte, las Alfa Capricórnidas, aunque menos numerosas, son conocidas por producir bólidos lentos y extremadamente brillantes, lo que las convierte en un fenómeno especialmente llamativo.
¿Cómo verlas desde Monterrey?
Para disfrutar al máximo de estos eventos astronómicos, los expertos recomiendan seguir estos consejos:
- Alejarse de la contaminación lumínica: Es fundamental buscar un lugar con cielo despejado, lo más lejos posible de las luces de la ciudad.
- Dejar que los ojos se adapten: Apagar cualquier fuente de luz cercana y esperar al menos 20 minutos para que la vista se acostumbre a la oscuridad.
- Observar a simple vista: No es necesario utilizar telescopios ni binoculares, ya que los meteoros pueden apreciarse sin ayuda de instrumentos y pueden aparecer en cualquier dirección del cielo.
- Revisar el pronóstico del tiempo: Antes de salir, es recomendable asegurarse de que el cielo estará despejado durante la noche.
