En las últimas jornadas, la afición ha superado en repetidas ocasiones el aforo máximo del Parque Fundidora, lo que ha derivado en escenas de caos: portones derribados, personas brincando bardas metálicas, empujones y hasta el uso de gas lacrimógeno por parte de las autoridades para contener a la multitud.
La solicitud a Rayados y su negativa
Ante la previsión de que la afluencia para el partido de Octavos de Final entre México e Inglaterra, programado para el domingo 5 de julio, podría superar los 150 mil asistentes, los organizadores del evento buscaron una solución de emergencia.
Según reveló Willie González, se solicitó al Club de Futbol Monterrey que abriera las puertas del Estadio Monterrey para transmitir el encuentro y así descongestionar el Parque Fundidora.
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La respuesta de la directiva de Rayados fue una negativa tajante. El temor principal, explicó González, es que el comportamiento visto en el Fan Fest se repita dentro del inmueble.
El rechazo se fundamenta en los antecedentes de vandalismo registrados en el Parque Fundidora, donde los aficionados han derrumbado puertas, ignorado los cierres de acceso y enfrentado a las fuerzas de seguridad.
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Medidas de seguridad y nuevas sedes
Tras la negativa de Rayados, el gobernador de Nuevo León, Samuel García, anunció que se habilitarán otros espacios para evitar la saturación del Parque Fundidora.
Se instalarán pantallas gigantes en la Macroplaza (con capacidad para 50 mil personas), el Museo de Historia Mexicana, el LAB Nuevo León y el Teatro de la Ciudad.
Además, la administración del Parque Fundidora ya ha colocado letreros en bardas y barandales para advertir que quien ingrese sin autorización será remitido a las autoridades por el delito de allanamiento de propiedad privada.
