Al grito de "¡Quiere volar, quiere volar!", cientos de aficionados nacionales y extranjeros han protagonizado una de las imágenes más virales del Mundial de Futbol 2026 en México, donde la convivencia entre culturas ha dado paso a una nueva tradición que se repite en estadios, plazas y zonas de Fan Fest.
Hinchas de Corea del Sur, Suecia, Japón, España, Colombia, Marruecos y Países Bajos, entre otras nacionalidades, han sido lanzados al aire por grupos de aficionados mexicanos como parte de una celebración que busca integrar a los visitantes a la fiesta mundialista.
De acuerdo con Gabriel Domizzi Esparza Regino, sociólogo egresado de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), esta práctica, conocida como "manteo", representa mucho más que una celebración espontánea.
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"Al final del día buscamos conectar con el otro; muchas veces no compartimos el idioma, pero sí compartimos la emoción del momento. El manteo se convierte en una forma de integrar a quien está a nuestro lado y hacerlo sentir parte de la fiesta", explicó el especialista.
La hospitalidad mexicana vuelve a destacar en el Mundial
El académico señaló que el fenómeno ha cobrado fuerza gracias a las redes sociales, donde se han viralizado videos de aficionados y periodistas extranjeros siendo elevados por los aires, así como de personas de todas las edades, incluidos adultos mayores y usuarios de sillas de ruedas.
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Aunque esta dinámica ha adquirido notoriedad durante la Copa del Mundo, Esparza Regino recordó que en México ya existían expresiones similares en festivales y celebraciones populares, pero el Mundial 2026 les ha dado una proyección internacional.
El sociólogo destacó que, al igual que ocurrió durante el Mundial de 1986 con la popularización de la "ola" en los estadios, estas manifestaciones fortalecen la imagen de México como un país hospitalario, alegre y abierto a la convivencia entre culturas.
"México históricamente ha sido visto como un país festivo y abierto. Este tipo de expresiones ayudan a reforzar esa percepción y hacen que visitantes de diferentes partes del mundo se sientan incluidos en la celebración", señaló.
No obstante, el especialista también advirtió que estas prácticas implican riesgos físicos, por lo que llamó a realizarlas con responsabilidad y atendiendo las medidas de seguridad.
"Una buena fiesta es aquella que termina cuando todos regresan sanos y salvos a casa. Hay que disfrutar una experiencia única como un Mundial, pero siempre cuidándonos y respetando a los demás", concluyó.
