NUEVO LEON

¿Qué es la ludopatía? Alertan sobre riesgos de adicción a las apuestas rumbo al Mundial 2026

La ludopatía es un trastorno que provoca la necesidad incontrolable de apostar pese a las consecuencias económicas y personales. Especialistas advierten que el Mundial 2026 podría aumentar los casos relacionados con esta adicción.

Especialistas advierten que la ludopatía puede agravarse durante eventos deportivos masivos como el Mundial 2026 debido al incremento de las apuestas.
Especialistas advierten que la ludopatía puede agravarse durante eventos deportivos masivos como el Mundial 2026 debido al incremento de las apuestas.Créditos: Google Gemini
Escrito en NUEVO LEÓN el

La cercanía de la Copa Mundial de Futbol 2026 ha encendido las alertas entre especialistas en salud mental debido al crecimiento de las apuestas deportivas y el riesgo de que más personas desarrollen ludopatía, un trastorno caracterizado por la incapacidad de controlar el impulso de apostar.

También conocida como trastorno del juego, la ludopatía ocurre cuando una persona continúa apostando a pesar de sufrir pérdidas económicas, problemas familiares, conflictos laborales o afectaciones emocionales. De acuerdo con expertos, esta conducta activa los mismos circuitos de recompensa del cerebro relacionados con otras adicciones, generando una necesidad cada vez mayor de repetir la experiencia.

Quienes padecen esta condición pueden llegar a perder sus ahorros, acumular deudas e incluso ocultar su comportamiento a familiares y amigos para seguir apostando.

Expertos de la UNAM advierten que el Mundial 2026 podría incrementar los casos

Especialistas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) señalaron que eventos deportivos de gran magnitud, como la Copa Mundial, suelen generar emociones intensas que pueden incentivar la participación en apuestas deportivas.

Entre los principales síntomas de la ludopatía destacan la preocupación constante por apostar, la necesidad de arriesgar cantidades cada vez mayores de dinero para sentir la misma emoción, los intentos fallidos por dejar de jugar y la irritabilidad o ansiedad cuando no se puede apostar.

Otros signos de alerta incluyen apostar para escapar de problemas personales, intentar recuperar el dinero perdido realizando nuevas apuestas, mentir sobre el tiempo o dinero invertido en el juego y poner en riesgo relaciones personales, estudios o empleos debido a esta conducta.

Los especialistas explican que, a diferencia de un apostador ocasional que acepta una pérdida y deja de jugar, una persona con ludopatía suele continuar apostando para recuperar lo perdido, entrando en un ciclo que puede agravarse con el tiempo.

El académico de la Facultad de Psicología de la UNAM, Miguel Ángel Medina Gutiérrez, explicó que durante competencias deportivas importantes el cerebro libera sustancias como dopamina, serotonina y adrenalina, relacionadas con la emoción, el placer y la toma de riesgos, lo que puede favorecer conductas impulsivas en algunas personas.

Además, advirtió que el riesgo aumenta cuando las apuestas se combinan con el consumo de alcohol u otras sustancias, ya que disminuye la capacidad para evaluar las consecuencias de las decisiones tomadas.

Los especialistas recomiendan buscar apoyo profesional si familiares, amigos o personas cercanas han expresado preocupación por la frecuencia o intensidad con la que alguien apuesta, ya que la detección temprana es clave para evitar consecuencias más graves.