Las alarmas han comenzado a encenderse en el sector meteorológico, ya que luego de un periodo de condiciones neutrales en el Pacífico, diversos modelos climáticos internacionales anticipan la posible formación de un evento de El Niño-Oscilación del Sur (ENOS) durante los próximos meses, el cual podría intensificarse hacia finales de 2026. Ante este panorama, surge la pregunta obligada para los regiomontanos y neoleoneses: ¿cómo y cuándo afectará este fenómeno climático a Nuevo León?
¿Qué es el fenómeno de "El Niño"?
El Niño es un fenómeno climático natural que forma parte del ciclo conocido como El Niño-Oscilación del Sur (ENOS), el cual alterna entre una fase cálida (El Niño) y una fría (La Niña). Se caracteriza por el calentamiento anómalo de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, un evento que, al alterar la circulación atmosférica, modifica los patrones de temperatura y precipitación en diversas regiones del mundo, incluyendo México.
Este fenómeno no es nuevo para el país. En el pasado, eventos de gran magnitud han dejado una huella importante en el clima nacional, asociándose con sequías prolongadas en el norte y lluvias torrenciales en el sur.
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¿Qué nos espera en 2026?
Actualmente, el sistema climático del Pacífico se encuentra en una fase neutra, muy cercana al umbral que marca el inicio de El Niño.
Los pronósticos del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) indican que la probabilidad de que El Niño surja pronto es del 82% antes de julio de este año, con una expectativa del 96% de que continúe durante el invierno 2026-2027.
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¿Influirá en Nuevo León?
La respuesta corta es sí, Nuevo León sí se vería afectado. Sin embargo, los especialistas anticipan que las consecuencias podrían ser distintas a las que se observarán en el sur del país.
De acuerdo con la Organización Meteorológica Mundial y la Conagua, los efectos en la región noreste del país, que incluye a Nuevo León, se traducirían en un déficit de precipitaciones y un incremento notable en las temperaturas, especialmente durante el verano y otoño.
Se prevé que el termómetro alcance niveles de entre cuatro y cinco grados centígrados por arriba de lo normal.
A diferencia del norte, en los estados del sur y en las costas del Pacífico se anticipan lluvias torrenciales, inundaciones y un incremento en la actividad ciclónica.
