El histórico goleador de Rayados, Humberto Suazo, compartió una de las ilusiones más importantes que tiene fuera de las canchas: ver a su hijo portar la camiseta de Monterrey y continuar con el legado que él construyó en el club albiazul.
Durante una dinámica realizada con el creador de contenido Central Rústico, el exdelantero chileno habló sobre el desarrollo futbolístico de su hijo, conocido como "Chuy", y no ocultó la emoción que le genera verlo crecer dentro del futbol.
“Mi sueño es verlo con la 26 de Monterrey”
Al ser cuestionado sobre qué siente al observar jugar a su hijo, Suazo aseguró que encuentra muchas similitudes entre ambos dentro del terreno de juego.
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"La verdad que él sabe, juega igual que yo, igual físico, define bien, pero está chiquitito, tiene 13 años", comentó el exfutbolista.
Sin embargo, la declaración que más llamó la atención de los aficionados fue cuando reveló cuál es su gran anhelo.
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"Siempre se lo he dicho, que mi sueño es verlo jugar con la 26 en el Monterrey. Para mí ese es mi sueño", expresó.
Incluso, el exgoleador afirmó que sentirse realizado dependería de verlo cumplir ese objetivo.
"Ya le digo que me puedo morir tranquilo si él viste la camiseta de los Rayados".
Rayados, un club que marcó su vida
Durante la conversación, Suazo también destacó el vínculo emocional que mantiene con Monterrey y con la afición albiazul, a más de una década de haberse convertido en uno de los máximos ídolos del club.
El chileno reconoció que existen equipos que dejan huella para toda la vida y colocó a Rayados entre los más importantes de su carrera.
"Son situaciones o equipos que te marcan de por vida. El cariño que me dio la gente y que me sigue dando hasta el día de hoy es muy importante".
El legado de una leyenda albiazul
Humberto Suazo es considerado uno de los futbolistas más importantes en la historia de Club de Futbol Monterrey gracias a los títulos, goles y momentos memorables que protagonizó con la camiseta albiazul.
Ahora, mientras disfruta una nueva etapa lejos de las canchas profesionales, el exdelantero sueña con que su hijo pueda escribir su propia historia en el club que lo convirtió en leyenda y, quizás, portar algún día el emblemático número 26 que quedó grabado en la memoria de la afición rayada.
