Nuevo León se mantiene como uno de los estados con mayor control sobre el gusano barrenador, una plaga que afecta al ganado y otras especies de sangre caliente.
De acuerdo con el presidente del Comité Estatal de Fomento y Protección Pecuaria (CEFOSAMP), Armando Víctor Gutiérrez, actualmente solo se registran 11 casos activos en la entidad, resultado de una estrategia de detección oportuna y prevención.
El funcionario explicó que Nuevo León suma 18 casos acumulados, una cifra que contrasta favorablemente con la de estados vecinos como San Luis Potosí y Tamaulipas, donde ya reportan más de 300 casos cada uno.
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"Definitivamente nuestros protocolos han funcionado en la detección, han funcionado en el protocolo de prevenir que no se disperse la mosca, detectamos muy oportunamente la larva", señaló Gutiérrez.
Estrategia por regiones
La estrategia estatal se desarrolla por regiones mediante:
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- Barridos sanitarios
- Capacitación a productores, médicos veterinarios y autoridades municipales
- Difusión de información sobre identificación y manejo de la plaga
Recientemente se realizaron reuniones en la región citrícola con alcaldes de Montemorelos, Linares, General Terán, Allende y Guadalupe, donde se fortaleció la coordinación interinstitucional.
"Estamos llevando información directa a cada región, involucrando no solo a ganaderos, sino también a veterinarios de pequeñas especies, centros de bienestar animal y áreas de salud municipales. Esto es un trabajo de todos", indicó Gutiérrez.
Ciclo natural y prevención
El titular de CEFOSAMP advirtió que, aunque la situación está controlada, es previsible un aumento en los casos debido al ciclo natural de la plaga. Sin embargo, destacó que el gusano barrenador no representa un riesgo incontrolable si se atiende a tiempo, ya que es tratable.
Actualmente, la plaga afecta principalmente al ganado bovino, seguido de caninos y cerdos, aunque puede presentarse en cualquier animal de sangre caliente.
Capacidad de respuesta
Gutiérrez añadió que se están retomando prácticas tradicionales de inspección del ganado para detectar oportunamente la presencia de la larva.
Además, la instalación del Centro Operativo de Emergencias Sanitarias (COES) y la operación del Grupo Estatal de Emergencia de Sanidad Animal (GEESA) fortalecen la capacidad de respuesta ante cualquier brote, al coordinar esfuerzos entre autoridades de los tres niveles de gobierno.
