NUEVO LEÓN

Denuncian a maestro de la primaria José Calderón Ayala por presuntos abusos contra dos alumnas de cuarto año en Apodaca

Los hechos ocurrieron en la primaria José Calderón Ayala, ubicada en la calle Chichenitza. Los padres señalan al profesor por presuntamente realizar tocamientos a las estudiantes.

Créditos: FB: Mêldå Mendõzâ Mendoza
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La indignación y el miedo se apoderaron esta mañana de la Escuela Primaria José Calderón Ayala, ubicada en la calle Chichenitza de la colonia Montialban, en el municipio de Apodaca.

Decenas de padres de familia realizaron una enérgica protesta a las afueras del plantel para exigir la destitución inmediata de un maestro de cuarto año, señalado por presuntamente haber abusado de al menos dos alumnas del grupo.

Con carteles que denunciaban "Los niños no se tocan", las madres y padres de los estudiantes tomaron la determinación de no enviar a sus hijos a clases este lunes y adelantaron que mantendrán el bloqueo escolar hasta que la Secretaría de Educación actúe de manera contundente.

El paro continuará también el próximo miércoles debido al megapuente escolar del Día del Maestro.

El presunto ataque

De acuerdo con los testimonios recabados, la alerta se activó luego de que un compañero del grupo compartiera con su madre lo que había presenciado en el aula.

Las versiones de los alumnos indican que el profesor, realizó tocamientos indebidos a las pequeñas, incluyendo sentarlas en sus piernas.

Al conocerse la situación, las madres de las víctimas acudieron el miércoles a hablar con el director del plantel, cuya respuesta lejos de calmar la situación, empeoró el enojo.

Exigen destitución y rompen el silencio

Aunque tras el señalamiento el docente fue apartado del frente del grupo, las denunciantes aseguran que el director lo mantuvo dentro de la escuela durante el miércoles y jueves de la semana pasada, permitiéndole incluso salir de la biblioteca donde presuntamente estaba resguardado. Las madres exigen que el profesor no sea simplemente jubilado o transferido a otra institución.

Las madres afectadas ya interpusieron las denuncias penales correspondientes ante el CODE (Centro de Orientación y Denuncia) y notificaron a las autoridades regionales de la Secretaría de Educación.

Las familias decidieron mantener a sus hijos en casa hasta recibir una respuesta favorable, argumentando que la seguridad de los menores está en juego.