Érik Alejandro González Rosales, de 26 años, y su esposa Azeneth Gaxary Uvalle Martínez, de 21, perdieron la vida la mañana del sábado 16 de mayo en un fatal accidente vial sobre la carretera a Colombia, cuando se dirigían junto a otros familiares a una fiesta de XV años en la ciudad de Nuevo Laredo.
El percance se registró alrededor de las 11:00 horas a la altura del kilómetro 102, en el tramo correspondiente al municipio de Bustamante.
De acuerdo con los primeros reportes de Protección Civil del Estado, un tráiler que circulaba a exceso de velocidad intentó rebasar a la camioneta en la que viajaba la familia.
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Sin embargo, al percatarse de que otro tráiler venía de frente, el operador de la pesada unidad intentó retomar su carril y terminó impactando al vehículo particular, que salió proyectado fuera de la carpeta asfáltica y quedó completamente volcado entre la maleza.
En el lugar, los cuerpos de auxilio confirmaron que el joven matrimonio ya no contaba con signos vitales. Érik Alejandro y Azeneth Gaxary, quienes no tuvieron hijos, dejan un profundo vacío en la comunidad.
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Él laboraba en una empresa de la región, mientras que ella estaba a tan solo unas semanas de graduarse de la licenciatura como maestra de educación primaria.
Un segundo luto que nadie esperaba
Como si la tragedia no fuera suficiente, el dolor se multiplicó en cuestión de horas. Juan Manuel Martínez, de 71 años, abuelo materno de Azeneth y elemento activo de Protección Civil Municipal, falleció en su domicilio por causas naturales tan solo cuatro horas después del accidente, sin haberse enterado de que su nieta y su esposo habían perdido la vida en la carretera.
La noticia ha consternado profundamente a los habitantes de Villaldama, una comunidad ubicada a 90 kilómetros al norte de Monterrey, que hoy despide a dos jóvenes que partieron demasiado pronto. Las autoridades estatales continúan con las investigaciones para deslindar responsabilidades por este fatal percance.
