La incidencia del gusano barrenador del ganado (GBG) en Nuevo León se ha salido de control. De acuerdo con el más reciente informe del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica), la entidad pasó de tener 8 a 68 casos acumulados en tan solo 23 días, lo que representa un preocupante incremento del 750% que ha puesto en alerta a productores y autoridades sanitarias.
Esta explosión de contagios ha alcanzado a 16 municipios de la entidad. La zona más afectada es la región sur, donde Aramberri encabeza las estadísticas con 22 casos, seguido por Montemorelos con siete y Doctor Arroyo con seis. Incluso la zona metropolitana no ha sido exceptuada, con casos reportados en Monterrey, Juárez y Cadereyta. Las autoridades han confirmado la presencia del parásito en diferentes especies, lo que complica aún más su control.
¿Qué es y cómo afecta el gusano barrenador?
El gusano barrenador del Nuevo Mundo (Cochliomyia hominivorax) es considerado una de las plagas más destructivas para el sector pecuario. Su ciclo letal comienza cuando la mosca hembra deposita sus huevos en cualquier herida abierta, orificio natural (como el ombligo de los recién nacidos) o incluso en raspaduras de animales de sangre caliente.
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Al eclosionar, las larvas penetran en el tejido vivo del huésped, alimentándose directamente de él y provocando heridas graves, infecciones secundarias, anemia severa y, si no se trata a tiempo, la muerte del animal en cuestión de días o semanas.
Pérdidas económicas en riesgo y llamado a la acción
El rápido avance de la plaga implica un riesgo inminente para la economía pecuaria de Nuevo León. De no controlarse a tiempo, podría derivar en restricciones a la movilización de ganado y cuarentenas, tanto a nivel nacional como hacia los mercados de exportación, principalmente Estados Unidos, lo que generaría millonarias pérdidas para los productores locales?
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Ante esta situación, la Unión Ganadera Regional de Nuevo León ya ha convocado a sus agremiados a reforzar las medidas de bioseguridad. Las autoridades del Senasica reiteran la importancia de inspeccionar diariamente al ganado, aislar a los animales heridos, aplicar tratamientos preventivos (como la ivermectina) y, sobre todo, reportar de inmediato cualquier sospecha a los médicos veterinarios oficiales.
