La Tesorería Estatal de Nuevo León se mantiene en funcionamiento bajo la figura de Encargado del Despacho, en medio de cuestionamientos políticos y la falta de un nombramiento oficial en el área.
El actual responsable, Ulises Carlín, afirmó que continúa al frente de las funciones administrativas mientras no se designe a un titular definitivo, con el objetivo de evitar interrupciones en la operación financiera del estado.
Este escenario ocurre en un contexto de tensiones entre el Congreso Local y el Poder Ejecutivo, donde diputados de oposición han señalado la ausencia de un nombramiento formal, además de cuestionar la validez de decisiones tomadas desde la dependencia.
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Pese a ello, se indicó que ya se han sostenido acercamientos con instituciones bancarias y autoridades federales para informar sobre la continuidad en la operación, lo que permite mantener activos los procesos relacionados con recursos públicos, programas y proyectos.
La figura de Encargado del Despacho, explicó Carlín, tiene como propósito garantizar que las actividades no se detengan, especialmente en áreas clave como la relación con el sistema financiero y la gestión de fondos estatales.
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Este modelo no es inédito, ya que en otros casos dentro de la administración pública se ha mantenido una estructura similar durante periodos prolongados sin titular, priorizando la operatividad institucional.
“Creo que es muy importante recordar que el ejemplo más reciente que tuvimos pues fue con la Fiscalía General, hablando ahorita de que veíamos noticias, que cuando renuncia el anterior fiscal, pues de repente hubo un tiempo en que se tardó el nombramiento y duramos 2 años con un Encargado de la Fiscalía”, mencionó el funcionario en entrevista con MVS Noticias.
Mientras continúan los señalamientos desde el ámbito político, la Tesorería Estatal de Nuevo León sigue operando con normalidad, en espera de una definición oficial sobre quién asumirá el cargo de manera permanente.
