La próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) ya genera posicionamientos entre legisladores, en medio de señales de respaldo desde Estados Unidos hacia el acuerdo comercial que rige la relación económica en América del Norte.
El Senador de Nuevo León, Waldo Fernández, señaló que un grupo de legisladores estadounidenses envió una carta al representante comercial de ese país, Jamieson Greer, en la que destacan los beneficios que el tratado ha traído para el sector agrícola en la región. Este posicionamiento, indicó, refleja el interés por mantener la estabilidad que el acuerdo ha ofrecido a productores y cadenas productivas.
Sin embargo, el legislador mexicano advirtió que este respaldo no debe interpretarse como una vía para presionar a México en el proceso de revisión previsto para 2026. Desde su perspectiva, cualquier ajuste al tratado debe enfocarse en reforzar la competitividad regional sin afectar decisiones internas del país.
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En su papel como Presidente de la Comisión de Seguimiento a la Implementación del T-MEC en el Senado de la República, Fernández sostuvo que el acuerdo ha permitido consolidar una relación comercial estratégica entre los tres países, por lo que su revisión debe mantener ese equilibrio y evitar condiciones que impacten negativamente al campo mexicano.
El posicionamiento de los senadores estadounidenses también plantea atender barreras comerciales que desde su perspectiva, afectan a su sector agropecuario, así como fortalecer oportunidades para agricultores y comunidades rurales. Ante esto, el senador subrayó que México debe participar con una postura clara en defensa de sus intereses nacionales.
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Asimismo, recordó que el país ha impulsado medidas para proteger su producción agrícola, entre ellas la reforma promovida por la presidenta Claudia Sheinbaum para prohibir el cultivo de maíz transgénico y resguardar las variedades nativas. Por ello, insistió en que la revisión del tratado no debe convertirse en un mecanismo para modificar este tipo de decisiones.
Fernández González reiteró que el T-MEC debe seguir funcionando como una herramienta de integración regional, sin convertirse en un instrumento que permita imponer condiciones entre socios comerciales.
