Los cambios en el entorno económico y el aumento en las exigencias normativas han comenzado a impactar a las micro y pequeñas empresas formales en México, incluyendo Nuevo León, donde cada vez más negocios enfrentan dificultades para mantenerse operando.
De acuerdo con un análisis de COPARMEX Nuevo León, basado en datos del Instituto Mexicano del Seguro Social, durante febrero se registró una disminución significativa en el número de este tipo de empresas a nivel nacional y estatal.
Caída de empresas a nivel nacional y estatal
A nivel nacional, el número de micro y pequeñas empresas se redujo en 26,759 unidades en comparación con febrero del año anterior, lo que representa una caída anual de 2.7 por ciento.
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En Nuevo León, la disminución fue de 1,449 empresas en el mismo periodo. Con ello, el estado cerró febrero con 70,579 negocios formales que emplean entre 1 y 50 trabajadores, cifra 2 por ciento menor respecto a 2025.
Por otro lado, el total de empresas registradas ante el IMSS en la entidad fue de 76,257, lo que representa una baja anual de 1.7 por ciento.
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Peso de las micro y pequeñas empresas
Las micro y pequeñas empresas continúan siendo el principal motor del empleo formal. En Nuevo León, representan el 92 por ciento de los patrones registrados, mientras que a nivel nacional concentran el 94 por ciento del total de empresas inscritas en el IMSS.
A pesar de su relevancia, son también las más vulnerables ante cambios económicos y regulatorios.
Además de las condiciones económicas, las empresas enfrentan una carga administrativa creciente que incluye reportes, cumplimiento digital y revisiones constantes, lo que incrementa sus costos operativos.
Este entorno, advierten especialistas, complica la permanencia de los negocios en la formalidad.
Llaman a fortalecer la formalidad
La directora de COPARMEX Nuevo León, Cecilia Carrillo López, lamentó el cierre de empresas de menor tamaño y advirtió sobre los riesgos de no atender esta tendencia.
“Si no fortalecemos a las empresas formales, corremos el riesgo de incentivar la informalidad, lo cual debilita la recaudación, la seguridad social y la competitividad del país”, señaló.
Asimismo, consideró que el problema tiene un trasfondo estructural, ya que menos empresas formales implican menos empleo, menor recaudación sostenible y una economía más vulnerable en el largo plazo.
Finalmente, añadió que México enfrenta el reto de impulsar una política económica que favorezca la actividad productiva formal y permita la permanencia de los pequeños negocios.
