Poco antes de que se cumplieran los cuatro años de la desaparación de la joven estudiante de Derecho, en el último capítulo de la serie documental "Debanhi: ¿Quién mató a nuestra hija?", Gustavo Isodoro Soto Miranda, alias "El Jaguar", rompió por primera vez el silencio para deslindarse de los señalamientos que lo vincularon con el feminicidio de Debanhi Escobar, ocurrido en abril de 2022 en Nuevo León.
Su testimonio, que incluye pruebas de que se encontraba en Estados Unidos la noche de los hechos, echa por tierra las teorías conspirativas que circularon en redes sociales y que lo señalaban como uno de los presuntos responsables.
Durante su intervención en el documental, Soto Miranda relató cómo su familia fue arrastrada al caso debido a que la empresa de su hermano, Transportes Internacionales Alcosa, se ubica en la ruta que la joven recorrió la noche de su desaparición.
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"Debanhi fue a tocar a la compañía de mi hermano, donde nadie la asistió", declaró. El documental presenta un mapa que muestra la cercanía entre puntos clave: la quinta de la fiesta, el lugar de la última fotografía de Debanhi, la sede de Alcosa y el Motel Nueva Castilla, donde su cuerpo fue hallado dentro de una cisterna.
Las teorías que lo señalaban
Soto Miranda denunció que un youtuber de Jalisco difundió fotomontajes usando su apariencia física para colocarlo falsamente en videos de cámaras de seguridad.
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"En internet decían que mi hermano y yo le habíamos quitado la vida a Debanhi en la habitación 174 del Motel Nueva Castilla", afirmó. Su abogado, Josué Elis Armendáriz, precisó que su cliente se presentó voluntariamente ante la Fiscalía como testigo para demostrar su inocencia, acreditando que aquella noche se encontraba en Corpus Christi, Texas.
Mientras tanto, Dolores Bazaldúa, madre de la víctima, sostiene su sospecha sobre los trabajadores de Alcosa, pues la última imagen con vida de su hija corresponde a ese punto. Durante un cateo en la empresa, las autoridades localizaron rastros de sangre en una camioneta, hallazgo que el entonces fiscal Rodolfo Salinas desestimó al afirmar que "no era nada".
El documental concluye que no existe ninguna imputación penal contra Soto Miranda.
