En medio del ambiente mundialista que se vivió en el Estadio BBVA con el repechaje entre Bolivia e Irak, una escena conmovedora captó la atención de la afición regiomontana. Nahuel Guzmán, portero e ídolo de Tigres, se reunió con Nery Pumpido, el hombre que hace más de una década fungió como el artífice invisible de su llegada al club universitario.
El encuentro ocurrió en las instalaciones del estadio, donde Pumpido asistió en su calidad de secretario general de la CONMEBOL, organismo encargado de supervisar el partido que definió al último clasificado al Mundial 2026.
Fue en ese marco que el “Patón” Guzmán se acercó para agradecerle personalmente al campeón del mundo en México 1986 por la confianza depositada en 2014, cuando su nombre aún no era una leyenda en la Liga MX y ahora, consolidado dentro de la institución deportiva, le obsequió un jersey de la escuadra felina.
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“Házme caso, contrata a Nahuel Guzmán”, fue el mensaje directo que Pumpido hizo llegar en aquel entonces a la directiva de Tigres encabezada por Alejandro Rodríguez y Miguel Ángel Garza.
Fue el propio portero de Tigres quien subió la imagen del reencuentro con una sentido mensaje de agradecimiento:
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"Gracias por recibirme Nery querido. Gracias siempre por tus consejos, recomendaciones y por los consejos compartidos...", publicó Nahuel Guzmán a través de sus historias de Instagram.
La directiva se debatía entre dos arqueros de jerarquía: Agustín Marchesín y el propio Guzmán. La llamada de Pumpido, quien ya había sido técnico de Tigres, inclinó la balanza. El resto es historia: 11 años después, Nahuel se ha convertido en el futbolista más ganador e influyente en la historia del club felino.
La presencia de Pumpido en Monterrey no fue casualidad. Además del reencuentro con su “apuesta” personal, el ex arquero argentino formó parte de la comitiva de la CONMEBOL que supervisó el partido en el que Bolivia cayó eliminada ante Irak, resultado que selló la clasificación de los asiáticos al Mundial de 2026. Tras el encuentro, la imagen de ambos abrazados en el palco se viralizó entre los aficionados, que celebraron el gesto como un reconocimiento a una decisión que terminó por marcar una época.
Mientras Guzmán se prepara para el próximo encuentro frente al Tijuana con la ilusión de seguir agrandando su leyenda en San Nicolás, Pumpido continúa con sus funciones en el máximo organismo del fútbol sudamericano.
El reencuentro sirvió para refrescar una anécdota que, con el paso de los años, se ha vuelto parte del folclor felino.
