NUEVO LEÓN

VIDEO | Aficionado iraquí atraviesa el mundo para llegar a Monterrey y ver a su selección

La Selección de Irak buscará su pase a la Copa del Mundo 2026 el 31 de marzo en el repechaje que se disputará en Monterrey, y recientemente se dio a conocer la travesía de un aficionado que viaja hasta México para apoyar a su selección.

Créditos: IG: ahmedhusam2022 | Canva
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La pasión por el futbol no conoce fronteras, y Ahmed Husam es la prueba viviente. Este aficionado iraquí emprendió una odisea desde su natal Duhok, en el norte de Irak, para llegar a Monterrey y acompañar a su selección en el partido de repechaje que definirá uno de los últimos boletos para la Copa del Mundo 2026.

Su travesía, documentada en redes sociales, ha dado la vuelta al mundo y refleja el sacrificio de miles de seguidores que recorren miles de kilómetros para alentar a sus equipos.

Del Kurdistán a Turquía: el inicio del viaje

Husam comenzó su periplo manejando desde Duhok hasta el cruce fronterizo de Ibrahim Al-Khalil, el principal punto de entrada a Turquía desde Irak.

El trayecto, que según Google Maps dura aproximadamente cinco horas sin contar demoras en la frontera, lo llevó hasta Diyarbakir, en el sureste de Turquía, donde pasó la noche.

A la mañana siguiente, abordó un vuelo de cerca de una hora y 45 minutos hacia Estambul, la ciudad que conecta dos continentes y que sería su puerta de salida hacia América.

De Estambul a Seattle: 13 horas en el aire

Desde Estambul, Ahmed tomó un vuelo con destino a Seattle, en la costa oeste de Estados Unidos. Las 13 horas de viaje lo llevaron a suelo norteamericano, donde planea descansar unos días antes de emprender la última etapa de su recorrido: el vuelo a Monterrey.

Este último tramo, que puede durar entre siete y diez horas dependiendo de las conexiones (comúnmente vía Los Ángeles, Ciudad de México, Guadalajara, Phoenix, Houston, Dallas o Atlanta), será el broche de oro de una aventura que suma más de 21 horas de vuelo, más los traslados terrestres y las escalas.

Un sueño que vale la pena

El viaje desde Duhok a Diyarbakir son cinco horas por tierra; los vuelos hasta Seattle suman 16 horas aproximadamente; y el tramo final a Monterrey añade entre siete y diez horas más.

Sin contar los tiempos en aeropuertos y el cruce fronterizo, Ahmed Husam estará invirtiendo más de un día completo en traslados para llegar al Gigante de Acero.

Su historia se suma a la de otros aficionados que, pese a las dificultades, no dudan en recorrer el mundo por amor a su selección. En un contexto de cierre de espacios aéreos y tensiones geopolíticas, la travesía de Husam adquiere un valor aún más simbólico.

Irak ya está en Monterrey

Mientras Ahmed continúa su camino, la Selección de Irak ya se encuentra en tierras regias desde el fin de semana pasado. El equipo dirigido por Graham Arnold entrena en Monterrey a la espera de su rival para la final del repechaje, que saldrá del duelo entre Bolivia y Surinam, programado para este jueves 26 de marzo en el Estadio Monterrey.

El partido definitorio será el 31 de marzo en el mismo escenario. Y ahí estará Ahmed Husam, con su bandera y su aliento, listo para ser parte de una noche que podría escribir la historia del futbol iraquí.