Lo que prometía ser una cobertura deportiva común sobre el ambiente previo al partido de repechaje mundialista, se convirtió en una escena de humor involuntario y confesiones inesperadas.
Un canal de televisión de Bolivia, que realizaba una transmisión en vivo desde las calles de Monterrey, entrevistó a dos aficionados regiomontanos que, para sorpresa del reportero y los conductores en estudio, acababan de ser liberados de los separos municipales.
El momento ocurrió cuando el periodista en campo buscaba captar la euforia local. Al abordar a dos hombres, quienes revelaron entre risas que no venían de una fiesta, sino de pasar casi dos días tras las rejas.
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“Acabamos de salir de la cárcel… íbamos caminando a plena noche. Era como a las once y media”, explicó uno de los entrevistados, asegurando que no cometieron ningún delito. Según su relato, la detención ocurrió mientras buscaban una bocina, lo que derivó en un malentendido con las autoridades.
“Eran siete mil pesos de fianza. No, hombre, por eso nos quedamos dos días”, comentó el aficionado, mientras el reportero, incrédulo y en tono de advertencia, les recomendó “no buscar más bocinas” para evitar futuros percances.
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Pese a la situación adversa, los ahora liberados reflexionaron sobre su experiencia: “Ahí aprendes a valorar la comida, la familia y todo. Aunque sea por dos días, aprendes a valorar todo”, mencionó uno de ellos, generando la carcajada del conductor en el estudio boliviano, quien exclamó: “Juan Pablo se encontró con dos detenidos”.
El hecho, que rápidamente se viralizó en redes sociales, ocurrió en la antesala del encuentro crucial para la selección boliviana. Cabe recordar que Bolivia disputa el repechaje intercontinental para el Mundial 2026 en el Gigante de Acero.
El equipo altiplánico se enfrenta a Surinam este jueves 26 de marzo a las 16:00 (hora local). De resultar victoriosos, deberán medirse ante Irak el martes 31 de marzo en busca del boleto definitivo, con el sueño de regresar a una Copa del Mundo después de 32 años de ausencia.
