La visita de Tigres a Ciudad Juárez dejó un sabor amargo en los felinos no solo por la derrota 2-1 ante Bravos, sino también por un arbitraje que, según el cuerpo técnico universitario, condicionó el desarrollo del encuentro.
Las expulsiones de Diego Sánchez (Tigres) y del técnico Pedro Caixinha (Juárez), sumadas a una larga lista de amonestaciones, generaron posturas encontradas entre ambos equipos.
La molestia felina: “Demasiado rigurosa”
En conferencia de prensa, el auxiliar técnico de Tigres, Maximiliano Velázquez, fue el encargado de analizar el trabajo del silbante Adonai Escobedo, ya que Guido Pizarro vio la tarjeta roja durante el partido.
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“La expulsión, a nuestra manera de verla, nos pareció demasiado rigurosa. Jugar con uno menos durante mucho tiempo, 60 minutos más el agregado, es complicado”.
Velázquez también cuestionó el criterio disciplinario durante el primer tiempo, señalando un exceso de rigor en las decisiones:
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“Hubo mucho rigor, incluso por protestas normales, como en los casos de Angulo y Lainez… demasiada rigurosidad para un partido tranquilo”.
A pesar de su inconformidad, el auxiliar descartó una intención de perjudicar a su equipo, aunque reconoció que este tipo de decisiones alteran el entorno del juego.
La postura de Juárez: evitar polémica
En contraste, del lado de Bravos de Juárez, el auxiliar Pedro Malta optó por no profundizar en la polémica arbitral, aunque sí reconoció que la expulsión del técnico Pedro Caixinha se dio en un contexto de alta tensión.
“Sobre el arbitraje no me corresponde hablar… así como nosotros cometemos errores, los árbitros también pueden hacerlo”
Malta explicó que la salida del estratega portugués se derivó de un momento de intensidad propio del partido:
“Fue una situación del juego, se habló un poco más fuerte y el árbitro tomó la decisión de expulsarlo”
Un triunfo que vale crecimiento
Más allá del arbitraje, el auxiliar de Juárez destacó la capacidad de su equipo para competir y sacar un resultado importante ante un rival en buen momento.
“Hoy, sin jugar tan bien, ganamos… eso también habla de la evolución del equipo”.
El triunfo consolida a los Bravos en su lucha por escalar posiciones, mientras que Tigres deberá recomponer el camino después de una derrota que, además, deja a su capitán Fernando Gorriarán fuera por acumulación de tarjetas amarillas.
El partido dejó claro que el arbitraje fue un factor determinante en el resultado, generando debate entre ambos equipos. Mientras Tigres cuestiona la rigurosidad de las decisiones, Juárez se enfoca en el resultado y en su crecimiento, en un cierre de torneo donde cada punto puede ser decisivo.
