NUEVO LEÓN

Arzobispo de Monterrey invita a vivir la Cuaresma con alegría y esperanza

A vivir la Cuaresma como un tiempo de preparación espiritual rumbo a la Pascua, convocó el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, a los fieles durante su mensaje dominical.

Créditos: Arzobispo de Monterrey - Mons. Rogelio Cabrera López
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En su mensaje dominical, el Arzobispo de Monterrey, Rogelio Cabrera López, convocó a los fieles a vivir la Cuaresma como un tiempo de preparación espiritual de cara a la Pascua, recordando que este camino no debe vivirse con tristeza sino con la alegría de la esperanza.

"Domingo de laetare": la alegría como horizonte

"Hoy celebramos el cuarto domingo de Cuaresma, conocido como el 'domingo de laetare', es decir, el domingo de la alegría", señaló el prelado, quien explicó que esta fecha recuerda a los creyentes que el camino cuaresmal no conduce a la tristeza, sino a la esperanza.

"Pues es precisamente por eso que la Iglesia, como madre sabia, nos recuerda que la meta está cerca, que no caminamos hacia la tristeza, sino hacia la victoria de Cristo sobre el pecado y la muerte", añadió.

Llamado a la preparación espiritual

El sacerdote pidió a los fieles prepararse espiritualmente para la Semana Santa con un corazón dispuesto y una fe renovada.

"Hermanos: la Semana Santa está ya a la puerta y no podemos llegar a ella improvisando. Necesitamos llegar preparados con un corazón limpio, con una fe viva, con un espíritu dispuesto", expresó.

La luz frente a la ceguera espiritual

El Arzobispo reflexionó sobre el pasaje evangélico del ciego de nacimiento para invitar a los creyentes a una conversión interior durante este tiempo.

"Ése es el verdadero camino de la Cuaresma, pasar de la ceguera espiritual a la luz, porque se puede tener ojos abiertos, pero el alma cerrada", dijo. "Se puede ver todo, pero no ver a Dios".

Mensaje a los jóvenes misioneros

El prelado dirigió un mensaje especial a los jóvenes que participarán en misiones durante esos días, recordándoles el sentido evangelizador de esta experiencia.

"Recuerden que no van de vacaciones, van como testigos de Cristo a llevar luz donde hay oscuridad, esperanza donde hay cansancio, fe donde muchos la han olvidado".

El valor de la oración en casa

También reconoció el papel de las familias y de quienes permanecen en casa, especialmente enfermos y adultos mayores, al señalar que también participan en la misión de la Iglesia a través de la oración.

"Su oración sostiene a quienes van, su sacrificio tiene un valor inmenso. La Iglesia avanza también gracias a sus oraciones y a su confianza en Dios", concluyó.