La historia de Javier Alejandro Martínez Valdez es la de un dolor que duró once años y encontró respuesta gracias a la ciencia y la coordinación institucional.
El hijo de Jesús Alberto Martínez, fundador de la cadena de restaurantes "El Rey del Cabrito", falleció en 2015 en Nuevo León, pero su cuerpo permaneció sepultado como no identificado durante más de una década.
Así fue el accidente y la falta de identificación
De acuerdo con una fuente de la Fiscalía General de Justicia de Nuevo León, el percance ocurrió cuando el joven viajaba de Saltillo a Monterrey a bordo de su motocicleta.
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No se precisó si el accidente sucedió en la autopista de cuota o en la carretera libre, pero al tratarse de un tramo federal, el parte fue levantado por la extinta Policía Federal de Caminos, corporación que fue disuelta en 2020 para dar paso a la Guardia Nacional.
El factor determinante para que no se identificara a la víctima fue que presuntamente no portaba documentos personales ni papelería de la moto, lo que imposibilitó cualquier tipo de identificación en ese momento.
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Al no ser reconocido, el cuerpo de Javier Alejandro fue sepultado en una fosa común de Nuevo León en 2015.
La denuncia en Coahuila
Paralelamente, la familia de Martínez Valdez, al no tener noticias de él, interpuso una denuncia por desaparición en Saltillo, Coahuila, donde él residía.
Sin embargo, en ese entonces no existían los mecanismos suficientes para compartir información entre las fiscalías estatales como sucede actualmente con los protocolos de búsqueda.
La denuncia se quedó en Coahuila y nunca se vinculó con posibles accidentes o cuerpos no identificados en Nuevo León.
El hallazgo once años después
El caso dio un giro radical en febrero pasado, cuando la Fiscalía de Coahuila compartió información con su homóloga de Nuevo León sobre la investigación del caso.
Gracias a los nuevos mecanismos de intercambio de datos, se pudo comparar el perfil genético de familiares con los restos óseos que permanecían en calidad de desconocidos.
Los resultados de laboratorio confirmaron lo que la familia siempre temió: los restos pertenecían a Javier Alejandro Martínez Valdez, hijo del empresario regiomontano.
El cierre de un capítulo
La noticia fue confirmada por Olga Martínez Valdez, hermana del fallecido, quien en redes sociales expresó la mezcla de emociones que embarga a la familia:
"Después de once años de búsqueda, de dolor, de esperanza que nunca se apagó... hoy podemos decir que encontramos a nuestro hermano. Ya podrá descansar cerca de nosotros y al lado de nuestra madre. Hoy más que nunca recordamos que el amor por la familia es más fuerte que el tiempo, más fuerte que la ausencia. Nuestro hermano siempre vivirá en nosotros" .
