La sequía en Nuevo León no se ha acabado definitivamente y continúa afectando a diversas regiones del estado, advirtió el senador Waldo Fernández, al señalar que el panorama hídrico sigue siendo complicado pese a los incrementos en las tarifas del servicio de agua.
El legislador expuso que el más reciente reporte del Monitor de Sequía de la CONAGUA confirma el deterioro en el norte del estado, donde el municipio de Anáhuac pasó de una condición severa a una extrema, además de otros 11 municipios rurales que enfrentan la falta de precipitaciones.
Waldo Fernández también señaló que mientras en estas zonas la sequía se intensifica, en municipios metropolitanos como García persisten los cortes en el suministro, aún cuando durante la actual administración las tarifas domésticas han registrado aumentos de hasta 70 por ciento.
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A esta situación se suma el estado financiero de Agua y Drenaje de Monterrey, organismo que reporta pasivos por más de 9 mil 912 millones de pesos, lo que ha generado cuestionamientos sobre el uso de los recursos obtenidos a través del alza en los cobros.
El senador sostuvo que el problema no se limita a la falta de lluvia, sino a la necesidad de mayor claridad en el manejo de los recursos y de un plan que atienda de fondo la sequía y las fallas en el servicio, sin trasladar el impacto económico únicamente a los usuarios.
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“No es solo un problema de falta de lluvia, es un problema de falta de transparencia y administración”, comentó Fernández González.
