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Waldo Fernández envía cartas a senadores de Estados Unidos ante presión arancelaria

El legislador de Nuevo León busca abrir un canal directo con congresistas estadounidenses de estados industriales para anticipar impactos económicos y reducir tensiones comerciales en América del Norte.

Créditos: Senado de NL
Escrito en NUEVO LEÓN el

El senador de Nuevo León, Waldo Fernández, inició una estrategia de interlocución directa con cerca de 50 senadores de Estados Unidos cuyos estados mantienen una alta integración industrial con México, ante el escenario de presión arancelaria y la próxima revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC).

La acción contempla el envío de cartas para establecer una comunicación parlamentaria y concretar una reunión, con el objetivo de advertir sobre los efectos económicos de la aplicación de la “Sección 232” y otras disposiciones comerciales que impactan sectores estratégicos como acero, aluminio y manufactura regional.

El movimiento ocurre después de que la Corte Suprema de Estados Unidos invalidó el uso de la IEEPA para imponer aranceles, lo que derivó en el uso de otros mecanismos como la “Sección 232” bajo argumentos de seguridad nacional y la activación de la “Sección 122”, que establece un arancel de 15 por ciento por un periodo máximo de 150 días para atender déficits comerciales.

Aunque se ha registrado una reducción en algunas tarifas, persiste la presión sobre cadenas productivas de América del Norte. Datos de la Comisión de Comercio Internacional de Estados Unidos señalan que los aranceles 232 generan aumentos en precios internos y afectan industrias que dependen de insumos industriales importados.

En este contexto, el legislador planteó que la discusión debe centrarse en los efectos económicos regionales. Señaló que el encarecimiento de insumos impacta directamente los costos de manufactura a ambos lados de la frontera, reduciendo competitividad frente a mercados asiáticos y alterando cadenas de valor integradas.

El panorama cobra mayor relevancia debido a que el 1 de julio de 2026 inicia formalmente la revisión sexenal del T-MEC. En 2025, el comercio bilateral entre México y Estados Unidos alcanzó 801.8 mil millones de dólares, con México consolidado como su principal socio comercial en bienes.

Desde Nuevo León, considerado uno de los principales polos industriales del país, se advirtió que un incremento arancelario de 25 a 50 por ciento en sectores estratégicos no solo tendría efectos en productores mexicanos, sino también en plantas, proveedores y consumidores estadounidenses en estados con fuerte integración manufacturera como Alabama, Texas, Michigan y Ohio.

“Somos una región productiva interdependiente. Cuando se encarece el acero en un lado de la frontera, se encarece la manufactura en el otro”, mencionó Fernández González.