Con el objetivo de fortalecer la actuación operativa bajo criterios de uso proporcional de la fuerza, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana de Monterrey puso en marcha un programa especializado de capacitación en el manejo de armas no letales, dirigido a policías en activo, instructores y cadetes.
El adiestramiento es impartido por ex integrantes de un grupo de élite SWAT de Estados Unidos, quienes comparten su experiencia táctica con los elementos regiomontanos en las instalaciones de la Academia de Policía de Monterrey, donde se cuenta con traducción simultánea para facilitar el aprendizaje.
La formación se integra a la estrategia ESCUDO, enfocada en la profesionalización continua del personal operativo, con miras a optimizar la respuesta policial y fortalecer la seguridad ciudadana.
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¿En qué está orientado este curso para los policías?
El curso está orientado a corporaciones que operan el sistema no letal calibre .68, equipo que emplea proyectiles sin pólvora expulsados mediante un mecanismo neumático de aire comprimido.
El Director de Desarrollo Institucional y Carrera Policial, Brisilot Sandoval Sánchez, explicó que se busca capitalizar la experiencia internacional para perfeccionar las técnicas de intervención.
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Señaló que el propósito es transmitir tácticas que permitan precisión en el disparo, correcta identificación de amenazas y criterios claros sobre cuándo recurrir al armamento no letal.
Asimismo, detalló que los participantes profundizan en el uso del arsenal less lethal, su correcta aplicación en distintos escenarios y el mantenimiento adecuado de las pistolas SALT S2, diseñadas para lanzar proyectiles con agentes químicos o con la fuerza suficiente para generar dolor incapacitante temporal.
Entre los contenidos abordados destaca el análisis de la clasificación y función de estas herramientas dentro del esquema de uso gradual de la fuerza, así como la identificación de los distintos tipos de proyectiles disponibles.
Durante las sesiones teóricas y prácticas, los oficiales también adquirieron conocimientos sobre limpieza segura del equipo, tácticas de despliegue, selección de objetivos en situaciones de control de disturbios, protocolos de seguridad y aplicación de primeros auxilios ante exposición a agentes químicos.
Al concluir la capacitación, los elementos que acreditaron satisfactoriamente las evaluaciones recibieron un diploma de reconocimiento, como constancia de su preparación especializada.
