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VIDEO | Aldo De Nigris olvida su cartera en gasolinera; despachador paga por él

Lo que pudo ser un momento de vergüenza se convirtió en una historia viral de buena fe y gratitud, pero con un protagonista

Créditos: Canva | Aldo T de Nigris
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Escrito en NUEVO LEÓN el

Aldo Tamez De Nigris, conocido por ser sobrino de Poncho De Nigris y por haberse coronado como el gran ganador de la tercera temporada de La Casa de los Famosos México en 2025.

A través de TikTok, compartió una anécdota que ya es viral por partida doble: por el acto de fe de un desconocido y por la abrumadora gratitud con la que respondió.

"Se me olvidó la cartera"

Todo ocurrió cuando Aldo acudió a cargar gasolina a una estación de servicio, al terminar, se llevó la mano al bolsillo y la angustia lo invadió: no traía su cartera. Sin efectivo, sin tarjetas, y con el tanque lleno, el momento era incómodo.

 El despachador, a quien Aldo describe como una persona de origen hondureño, no dudó en confiar en él.

"Me llevé la cartera, digo se me olvidó la cartera ahorita en la gasolinera y era como pues de otro lado yo creo que hondureño la persona que me está atendiendo y me dejó irme porque no tenía la cartera y el güey ni me conocía ni me dijo nada. No sabía ni quién era ni qué", relata Aldo en el video, aún con cierto asombro por la confianza depositada.

"Lo tuve que pagar yo"

El despachador no solo lo dejó ir con la promesa de que regresaría, sino que, para cerrar la venta y evitarle problemas a Aldo, pagó el importe de la gasolina de su propio bolsillo.

Cuando el joven influencer volvió con su cartera, se encontró con la escena: el empleado, algo nervioso, le confesó lo que había hecho.

"Y cuando llegué me dijo, 'Lo tuve que pagar yo'. Y estaba como asustadillo el güey", recuerda Tamez De Nigris entre risas.

"Eres hombre de palabra"

Pero lo que realmente conmovió a Aldo fueron las palabras que siguieron: "Eres hombre de palabra", le dijo el trabajador al verlo cumplir su promesa.

Esa frase caló hondo en el regiomontano, quien decidió que una simple devolución del dinero no era suficiente. Acto seguido, fue a una tienda y regresó con una bolsa llena de obsequios.

"Le regalé comida, una proteína, tenis, gorra. Qué güey, no", narra Aldo, aún impresionado por su propia reacción. Pero la cosa no paró ahí. También le depositó el doble del costo de la gasolina, un gesto que el despachador intentó rechazar en un principio.

"Y el güey no quería que le depositara el doble y dije, 'No, no hay pedo'", concluye el exganador del reality.