El camino de los Rayados de Monterrey en el Clausura 2026 se topó con un obstáculo inesperado.
Durante el enfrentamiento ante los Panzas Verdes del León, la afición regiomontana pasó del festejo a la preocupación absoluta cuando Anthony Martial cayó al césped tras una acción accidental. Sin que mediara falta alguna, el francés no pudo reincorporarse, lo que obligó al ingreso inmediato de las asistencias médicas.
El exjugador del Manchester United fue retirado en camilla bajo una ovación cargada de nerviosismo y trasladado de inmediato a un hospital para su valoración. En su lugar ingresó el argentino Lucas Ocampos, quien tuvo que asumir la responsabilidad ofensiva en un momento de alta tensión emocional para el equipo.
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El primer diagnóstico médico
Tras el silbatazo final, Jordi Guerrero —quien dirigió el encuentro ante la sanción del técnico Domenec Torrent— compareció ante los medios para dar las primeras noticias sobre el estado del "9". Guerrero informó que, según los reportes preliminares, Martial sufrió una luxación en el hombro derecho.
“Presentó una dislocación, pero afortunadamente no parece haber rotura. Se mantendrá bajo observación constante para evaluar cómo evoluciona en las próximas 48 horas”, comentó el auxiliar técnico.
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Un golpe al esquema albiazul
Aunque los tres puntos se quedaron en casa, la posible baja de Martial representa un dolor de cabeza estratégico. Con la mirada puesta tanto en la Liga MX como en los compromisos internacionales de la Concacaf, perder a un referente de su talla obligará a Monterrey a echar mano de su profundidad de banca.
La evolución del hombro del francés dictará si Rayados deberá reconfigurar su ataque para el resto del torneo o si podrá contar con su estrella antes de lo previsto.
