Con el objetivo de actualizar la infraestructura pública y reconocer el derecho al cuidado, la diputada local de Morena, Grecia Benavides Flores, presentó una iniciativa para reformar la Ley Estatal de Salud en Nuevo León, a fin de que se establezca de manera obligatoria la instalación de baños familiares en espacios de alta concurrencia.
La propuesta plantea modificar el Artículo 91 para que los establecimientos con un aforo superior a 100 personas cuenten con sanitarios diseñados para el uso conjunto de adultos y personas que requieren asistencia, como niñas, niños, adultos mayores o personas con discapacidad.
¿Qué son los baños familiares?
Se trata de espacios amplios, seguros y accesibles que permiten a madres, padres o cuidadores acompañar a sus familiares dependientes sin enfrentar barreras de género, movilidad o seguridad, algo que hoy resulta complicado en sanitarios convencionales.
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La legisladora explicó que muchas familias, especialmente las monoparentales o aquellas que cuidan a personas con alguna condición, se ven forzadas a elegir entre entrar a un baño que no corresponde o exponer a sus acompañantes a situaciones incómodas o riesgosas.
¿Qué contempla la iniciativa?
De aprobarse, la reforma establecería por primera vez en la legislación estatal la figura del “baño familiar”, con lineamientos como:
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- Instalación obligatoria en centros comerciales, auditorios, hospitales, cines y otros sitios con capacidad mayor a 100 personas.
- Diseño incluyente, con espacio suficiente para carriolas, sillas de ruedas y acompañantes.
- Condiciones de seguridad y privacidad para menores y personas en situación de vulnerabilidad.
Enfoque de derechos y proyección internacional
Benavides Flores subrayó que esta propuesta también cobra relevancia de cara al Mundial de Futbol 2026, cuando Nuevo León recibirá visitantes de distintas partes del mundo y deberá contar con infraestructura acorde a estándares internacionales de accesibilidad.
Finalmente, la diputada sostuvo que el cuidado debe ser entendido como un derecho humano y una responsabilidad compartida, por lo que contar con baños familiares no solo mejora la comodidad, sino que promueve entornos públicos más justos, seguros e incluyentes.
