La conductora regiomontana Perlita Piña encendió las alarmas entre sus seguidores luego de confirmar que continúa hospitalizada tras ser diagnosticada con pielonefritis, una infección del tracto urinario que afecta directamente a los riñones.
A través de sus redes sociales, la presentadora relató que había sido dada de alta recientemente; sin embargo, durante la madrugada el dolor regresó con mayor intensidad, lo que la obligó a volver al hospital para someterse a nuevos estudios.
“Me dieron de alta anoche, regresé a casa y en la madrugada volvió el dolor. Hoy ya estoy otra vez en el hospital y me quedaré en observación, gracias a Dios ya sabemos qué es”, compartió en Facebook.
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Piña explicó que los resultados médicos confirmaron que se trata de pielonefritis, padecimiento que le ha provocado fuertes dolores en la zona lumbar y que ha requerido el uso de analgésicos potentes para controlar el malestar.
¿Cuándo comenzaron los síntomas?
Fue el domingo cuando la conductora reveló que el dolor se volvió insoportable, concentrándose en la columna y provocándole incluso episodios convulsivos, por lo que tuvo que ser trasladada de emergencia a un hospital.
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La situación generó cientos de mensajes de apoyo por parte de su audiencia y colegas del medio.
¿Qué es la pielonefritis?
La pielonefritis es una infección urinaria grave que se origina generalmente en la vejiga o la uretra y asciende hasta los riñones, pudiendo afectar uno o ambos órganos. Es considerada la forma más severa de infección del tracto urinario.
Tipos de pielonefritis
- Aguda no complicada: aparece en personas sin alteraciones en las vías urinarias.
- Aguda complicada: se presenta cuando existen factores como cálculos renales, obstrucciones, diabetes, embarazo o malformaciones anatómicas.
- Crónica: ocurre cuando la infección se repite o no se trata adecuadamente, provocando daño renal permanente.
Si no se atiende a tiempo, puede derivar en lesiones irreversibles en el riñón, infecciones en la sangre (sepsis) e incluso poner en riesgo la vida del paciente.
¿A quién afecta con mayor frecuencia?
Principalmente a mujeres jóvenes y adultas, aunque también puede presentarse en hombres mayores, la incidencia mundial se estima entre 10 y 25 millones de casos al año.
Factores como actividad sexual, infecciones urinarias recurrentes, diabetes, embarazo, sistema inmune débil y uso de sondas urinarias aumentan el riesgo.
¿Qué causa la infección?
En la mayoría de los casos, la responsable es la bacteria Escherichia coli, que se encuentra de forma natural en el intestino y puede migrar hacia las vías urinarias, en casos poco comunes, también pueden intervenir virus u hongos.
Síntomas más comunes
- Fiebre alta
- Dolor intenso en la parte baja de la espalda
- Náuseas y vómitos
- Escalofríos
- Ardor al orinar
- Aumento en la frecuencia urinaria
- Sangre o aspecto turbio en la orina
- Malestar general
En adultos mayores, los síntomas pueden ser confusos y manifestarse como debilidad, somnolencia o dolor abdominal.
Tratamiento
- El manejo médico incluye:
- Antibióticos (orales o intravenosos, según la gravedad)
- Analgésicos y antipiréticos
- Reposo
- Hidratación constante
En casos complicados o resistentes al tratamiento inicial, se requiere hospitalización prolongada. Cuando se vuelve crónica, puede ser necesaria cirugía para corregir problemas en las vías urinarias.
