El Gobierno de Nuevo León, a través de la Secretaría de Educación, puso en marcha el nuevo Manual y Protocolos de Seguridad Escolar, un documento que se convierte en la principal herramienta para proteger a estudiantes, docentes y personal administrativo ante situaciones de riesgo.
Más allá de ser una guía técnica, el manual establece un marco de actuación que busca transformar a las escuelas en espacios preparados para anticipar, prevenir y responder de manera organizada ante emergencias, priorizando siempre la integridad física y emocional de la comunidad educativa.
¿Cuál es su objetivo?
El propósito central del Manual de Seguridad Escolar es estandarizar procedimientos que permitan reducir peligros tanto al interior de los planteles como en su entorno inmediato.
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La estrategia se enfoca en la prevención, promoviendo que directivos, maestros, alumnos y padres de familia aprendan a identificar factores de riesgo antes de que se conviertan en situaciones críticas.
Entre sus principales metas destacan:
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- Establecer protocolos claros para proteger a estudiantes y personal.
- Capacitar a la comunidad escolar para enfrentar amenazas externas.
- Mantener la continuidad de las actividades educativas en condiciones seguras.
La importancia de la “hora dorada”
Uno de los conceptos clave que introduce el manual es la llamada “hora dorada”, que corresponde al periodo crucial entre el momento en que ocurre un incidente y la llegada de los cuerpos de auxilio, como paramédicos, bomberos o policías.
Durante ese lapso, la reacción inmediata y coordinada del personal escolar puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte, así como disminuir la gravedad de las lesiones o daños. Por ello, el documento detalla cómo actuar con calma, orden y rapidez en esos primeros minutos.
¿A quién va dirigido?
El Manual de Seguridad Escolar está diseñado para toda la comunidad educativa:
- Docentes y directivos, quienes fungen como primeros respondientes.
- Alumnos y padres de familia, involucrados en la prevención, el autocuidado y la denuncia oportuna.
Con esta medida, Nuevo León busca consolidar una cultura de prevención y corresponsabilidad, reforzando la confianza de las familias y garantizando que las escuelas sean entornos seguros para el aprendizaje.
