El senador Waldo Fernández reconoció los avances del Gobierno Federal en materia de vivienda social y lanzó un llamado directo al Gobierno de Nuevo León para asumir un papel más activo frente al rezago habitacional que enfrenta la entidad, particularmente ante el crecimiento urbano y la demanda de vivienda accesible.
Durante su posicionamiento, Fernández destacó que, de acuerdo con información presentada en la Conferencia Matutina, la Federación superó la meta de construcción de vivienda social prevista para 2025, al alcanzar 393 mil 686 casas en todo el país, lo que ha beneficiado a alrededor de 1.4 millones de personas. Para 2026, agregó, se proyecta la edificación de 400 mil viviendas adicionales.
El legislador subrayó que estos avances representan un cambio de rumbo tras años de una crisis que limitó el acceso de miles de familias a una vivienda digna.
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“Durante años nuestro país enfrentó una crisis de vivienda que dejó a miles de familias sin posibilidad real de acceder a una vivienda digna. Con la Cuarta Transformación, el acceso a la vivienda regresó a la discusión pública”, afirmó, al destacar el fortalecimiento del Infonavit mediante créditos más accesibles y programas de rehabilitación habitacional.
Sin embargo, señaló que la situación en Nuevo León es particularmente preocupante. De acuerdo con Fernández, en el estado existen entre 300 mil y 400 mil viviendas abandonadas, principalmente por su lejanía de los centros urbanos o la falta de servicios básicos, además de un rezago estimado de alrededor de 200 mil viviendas sociales.
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Ante eso recordó que a través del programa “Vivienda para el Bienestar”, impulsado por el Infonavit y la Comisión Nacional de Vivienda, se anunció la construcción de 55 mil viviendas en Nuevo León, dirigidas a familias con ingresos de entre uno y dos salarios mínimos y distribuidas en 23 municipios. Para el senador, esta estrategia es clave, aunque insuficiente sin el respaldo de las autoridades estatales.
“Los esfuerzos del Gobierno Federal deben complementarse con una política estatal y municipal de vivienda, basada en mejor planeación del crecimiento urbano, regulación del suelo, promoción de vivienda accesible y coordinación entre los distintos niveles de gobierno”, sostuvo.
Fernández advirtió que la falta de vivienda asequible no solo afecta a los sectores más vulnerables, sino también a la clase media y a los jóvenes que buscan independizarse o formar una familia, lo que incrementa la desigualdad y limita el desarrollo social del estado.
Finalmente, hizo un llamado a colocar la vivienda como una prioridad en la agenda pública de Nuevo León, al señalar que el crecimiento económico debe reflejarse en mejores condiciones de vida para la población y no únicamente en indicadores macroeconómicos.
