ACCIDENTE

Niña ingiere candado en primaria de Montemorelos y permanece bajo observación médica

El equipo médico analiza si el objeto metálico podrá ser expulsado de forma natural o si será necesaria una intervención quirúrgica para evitar complicaciones.

La menor permanece bajo vigilancia médica luego de que estudios confirmaron la presencia de un candado metálico en su sistema digestivo.
La menor permanece bajo vigilancia médica luego de que estudios confirmaron la presencia de un candado metálico en su sistema digestivo.Créditos: Google Maps
Escrito en NUEVO LEÓN el

Una estudiante de tercer grado de la escuela primaria Emiliano Carranza, ubicada en la comunidad de Gil de Leyva, en el municipio de Montemorelos, permanece bajo observación médica luego de ingerir accidentalmente un pequeño candado metálico durante el receso escolar del martes 13 de enero.

¿Qué fue lo que pasó?

De acuerdo con la información proporcionada por familiares, el incidente ocurrió en un descuido mientras la menor jugaba con el objeto, similar a los candados utilizados en diarios o juguetes infantiles. La situación no fue detectada de inmediato dentro del plantel, sino hasta que la niña presentó fuertes dolores abdominales horas después, ya en su domicilio.

Ante la persistencia de las molestias, sus familiares la trasladaron a un centro médico, donde personal de salud le practicó estudios de imagen que confirmaron la presencia del objeto en su sistema digestivo. Desde entonces, la menor permanece bajo vigilancia clínica mientras los especialistas determinan el tratamiento más adecuado.

¿Cuál es el diagnóstico para la niña?

El equipo médico evalúa si será necesario realizar una intervención quirúrgica para extraer el candado o si existe la posibilidad de que el objeto sea expulsado de manera natural, sin poner en riesgo la integridad física de la paciente. Hasta el momento, no se ha informado que la vida de la niña esté en peligro.

A pesar de la preocupación generada por el caso, la abuela de la estudiante señaló que la familia no busca responsabilizar a la institución educativa; sin embargo, consideró importante que este tipo de situaciones sirvan como llamado de atención para reforzar la supervisión durante los recreos y detectar oportunamente cualquier conducta o síntoma inusual entre los alumnos.