La Secretaría de Salud indicó durante la tarde de este jueves que actualmente se registran 35 casos de tos ferina, además de que se reportó el primer fallecimiento por estas causas, siendo la víctima un bebé de mes y medio.
Estos hechos han causado preocupación en la ciudadanía y por ello te informamos sobre en que consiste y cómo cuidarte.
¿Qué es la tos ferina?
La tos ferina, también conocida como tos convulsiva, es una infección bacteriana altamente contagiosa que afecta las vías respiratorias. Es causada por la bacteria Bordetella pertussis, que se transmite de persona a persona a través de las gotículas expulsadas al toser o estornudar.
Te podría interesar
¿Cuáles son los síntomas de la tos ferina?
Los síntomas iniciales suelen ser similares a los de un resfriado común:
- Congestión nasal
- Estornudos
- Fiebre leve
- Tos leve
Después de una o dos semanas, la tos se intensifica y se presenta en ataques violentos y rápidos, seguidos de un sonido agudo al inhalar, conocido como "gallo". Estos episodios pueden provocar vómitos, fatiga extrema y dificultad para respirar.
Te podría interesar
¿Quiénes están en mayor riesgo?
Aunque la tos ferina puede afectar a personas de todas las edades, los lactantes menores de un año son especialmente vulnerables. En ellos, la enfermedad puede ser más grave e incluso mortal. Las complicaciones pueden incluir neumonía, convulsiones y daño cerebral.
¿Cómo se previene la tos ferina?
La vacunación es la medida más efectiva para prevenir la tos ferina. La vacuna DPT (difteria, pertussis y tétanos) se administra en una serie de dosis durante la infancia. Es fundamental que los niños reciban todas las dosis recomendadas para garantizar una protección adecuada.
Además de la vacunación, es esencial mantener buenas prácticas de higiene, como cubrirse la boca al toser o estornudar y lavarse las manos regularmente. Las personas con síntomas deben buscar atención médica y evitar el contacto cercano con otros, especialmente con bebés y personas no vacunadas.