Para muchas personas, el 25 de diciembre no solo es el cierre de la navidad, sino también el inicio de una sensación de cansancio emocional, estrés o tristeza. Tras días de compromisos sociales, gastos, desvelos y expectativas, es común experimentar lo que especialistas identifican como el “bajón emocional” posterior a las fiestas navideñas, también llamada "Depresión blanca".
Este estado puede manifestarse como falta de energía, irritabilidad, desánimo o dificultad para concentrarse, y aunque suele ser temporal, es importante reconocerlo y atenderlo de manera adecuada.
Reconoce que no estás solo
Sentirse abrumado o triste después de las celebraciones es más común de lo que parece, la presión social por “disfrutar” la Navidad, los recuerdos familiares, las ausencias o las preocupaciones económicas pueden influir en el estado de ánimo. Reconocer estas emociones, sin minimizarlas ni juzgarse, es un primer paso para manejarlas.
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Regresa poco a poco a la rutina
Retomar horarios de sueño, alimentación y actividades diarias ayuda a recuperar el equilibrio emocional. Dormir lo suficiente, hidratarse y evitar excesos de alcohol o cafeína favorece una mejor regulación del ánimo en los días posteriores a las fiestas.
Cuida tu cuerpo para cuidar tu mente
Realizar actividad física ligera, como caminar, estirarse o salir al aire libre, contribuye a reducir el estrés y mejorar el estado de ánimo. Asimismo, mantener una alimentación balanceada después de los excesos decembrinos puede ayudar a disminuir la sensación de pesadez y fatiga.
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Baja las expectativas y sé flexible contigo
No todas las Navidades son perfectas ni todas las emociones son positivas. Permitirse descansar, cancelar planes o pasar tiempo a solas también es parte del autocuidado.
Compararse con experiencias ajenas, especialmente en redes sociales, puede intensificar la sensación de insatisfacción.
Mantén contacto con personas de confianza
Hablar con alguien cercano sobre cómo te sientes puede aliviar la carga emocional.
Compartir una llamada, un mensaje o una conversación presencial ayuda a reducir el aislamiento que algunas personas experimentan tras las fiestas.
Busca apoyo profesional si lo necesitas
Si los sentimientos de tristeza, ansiedad o vacío se prolongan por varios días, interfieren con la vida diaria o se intensifican, es importante buscar orientación profesional. Psicólogos y especialistas en salud mental pueden brindar herramientas para afrontar este periodo de manera más saludable.
El 25 de diciembre también puede ser un día para bajar el ritmo, escuchar lo que el cuerpo y la mente necesitan y comenzar el cierre del año con mayor conciencia emocional.
