Rubén Rocha Moya ha roto el silencio tras 69 días de haber solicitado licencia a su cargo como Gobernador Constitucional del Estado de Sinaloa. Ante las diversas acusaciones que lo vinculan con el crimen organizado, el político sinaloense ha decidido exponer su postura actual, reafirmando su confianza en el marco legal vigente de nuestro país.
Estrategia de defensa y comparecencia ante la autoridad
Según lo detallado en sus plataformas oficiales, el objetivo principal de su separación del cargo fue permitir que las autoridades competentes realicen las investigaciones pertinentes sin la protección del fuero constitucional. En este periodo, Rubén Rocha Moya asegura haber comparecido voluntariamente ante la Fiscalía General de la República, respondiendo con puntualidad a cada cuestionamiento del Ministerio Público Federal para esclarecer los hechos.
Desmintiendo rumores y ataques mediáticos
El gobernador con licencia ha negado categóricamente las versiones que circulan en diversos medios de comunicación. De manera específica, calificó como "absolutamente falso" lo publicado por el periodista Carlos Loret de Mola, aclarando que no cuenta con protección o resguardo de elementos de corporaciones federales. Desde el 1 de mayo, afirma haber permanecido en su domicilio en Culiacán, sin desplazarse a otros lugares.
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Asimismo, Rubén Rocha Moya denunció ser víctima de una "atroz embestida mediática" basada en calumnias. El político sostiene que las imputaciones provenientes de oficinas gubernamentales de Estados Unidos carecen de sustento fáctico o legal, atribuyendo estos señalamientos a una campaña orquestada por sectores de la ultraderecha. Finalmente, reiteró su lealtad al movimiento de transformación, señalando que estos ataques buscan menoscabar la soberanía nacional y la integridad de Rubén Rocha Moya.
