Luego de una década marcada por la escasez y el suministro irregular de agua potable, Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey logró llevar servicio continuo a 82 colonias del municipio de García, Nuevo León, atendiendo uno de los mayores rezagos hídricos de la zona metropolitana.
La paraestatal regiomontana informó que más de 300 mil habitantes ya cuentan con agua las 24 horas del día gracias al Programa de Eficiencia Hídrica, implementado desde enero de este año mediante adecuaciones de ingeniería, sectorización y modernización de infraestructura.
Colonias como Los Arcángeles y Hacienda del Renacimiento pasaron más de 10 años enfrentando baja presión y cortes constantes, situación agravada por la sequía y el crecimiento acelerado del municipio.
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Vecinos del sector relataron que durante años tuvieron que almacenar agua en recipientes e incluso acudir al río para realizar actividades básicas como bañarse o lavar ropa.
“Había vecinos que iban hasta el río, pues a bañarnos, a lavar”, recordó José Alfredo Jiménez, habitante de la zona.
Benita Ovalle explicó que en muchas ocasiones abría las llaves de su vivienda y simplemente no salía agua.
La problemática de García representaba uno de los principales desafíos para el sistema hídrico metropolitano debido a que el municipio se encuentra a más de 150 kilómetros de la Presa El Cuchillo, principal fuente de abastecimiento, además de su altitud y crecimiento poblacional en las últimas décadas.
Modernizan red hidráulica sin nuevas fuentes de abastecimiento
Agua y Drenaje de Monterrey detalló que el programa permitió optimizar el sistema existente sin necesidad de incorporar nuevas fuentes de agua, mejorando la distribución y la estabilidad del servicio.
Entre las acciones realizadas destacan la introducción de nueva tubería, operación estratégica de tanques y trabajos de sectorización que hoy permiten gestionar de manera más eficiente más de 664 litros por segundo.
La dependencia señaló que el suministro continuo en García representa un cambio histórico para miles de familias que nunca habían tenido agua potable de manera permanente.
Benita Ovalle aseguró que, tras confirmarse el servicio ininterrumpido, pudo volver a realizar actividades domésticas con normalidad.
“Ahora sí voy a poder lavar bien el baño y bañarnos en la regadera”, expresó.
Por su parte, José Alfredo Jiménez destacó que tener agua todos los días parecía algo imposible para los habitantes del sector.
“Después de tantos años batallando con la situación del agua, nos hicieron llegar el agua a la red”, comentó.
