Procedente de Chihuahua, acompañado por unos 50 integrantes de los llamados Comités para la Defensa de la Nueva Escuela Mexicana, Marx Arriaga se sumó a la marcha de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación para reclamar que:
“Los maestros están en una situación precaria. Tenemos maestros que ganan menos de 5 mil pesos al mes. A eso habría que sumar todos los maestros que están por honorarios que no tienen contrato, no tienen prestaciones. Las escuelas nos faltan un montón de herramientas, no no tenemos agua, no hay luz en muchas de ellas. En las zonas rurales no se tienen los servicios completos; hay un montón de pendientes que que se tienen que atender, y la secretaría ocupa distractores, como el cambio del calendario escolar, para para confundir a la población y no meterse en los temas coyunturales”.
“El cambio del calendario no era solamente para beneficiar a la FIFA, sino también para desactivar a la CNTE, porque tienen miedo de las acciones que vayan a tomar ahora que inicia el Mundial, y con esto, pues, han generado la condición para que la población crea que si se falta las escuelas, pues, es culpa del maestro y no del estado”, comentó Arriaga.
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“Si se diera un viraje en la institución, tendríamos grandes éxitos. No es tan difícil. O sea, con un titular que volteara a ver a la base magisterial, creo que los logros que tendrían en materia serían grandes, solo es voluntad”, insistió.
“Nos gustaría que hubiera un cambio en la Secretaría de Educación Pública, que tuviera ahora sí una visión de izquierda. Pero entendemos que frente a la presión de los Estados Unidos, a la presión de los grandes capitales, pues, se debe de tener la cabeza fría, y creemos que es estratégico lo que está haciendo la Presidenta. Pero nosotros, como base magisterial, necesitamos empujar para que los zigueos que hace la institución no afecten lo que sucede en el día a día ni en la formación de las niñas, los niños y los adolescentes”, apuntó Arriaga.
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“Hay que seguir luchando por soberanía, no solo en cuestión de política, sino también en educación, en seguridad, en en salud. Entonces, es una lucha que estamos dando. Aquí es lo mismo, estamos buscando soberanía educativa. Hoy, otra vez, UNESCO, nos quiere indicar cuál es el camino de la educación, porque la UNESCO le manda a decir a la SEP cuáles son las soluciones que ella ve en materia educativa y nos manda los lineamientos de cómo debe cambiar la nueva escuela mexicana para que los Estados Unidos estén conformes con el tipo de educación que vamos a dar”, criticó.
“El reto será transitar de políticas que se centren en la administración de los conflictos y jugar desde el populismo a ver cómo abro un hoyo para cerrar otro, a transitar a una política donde se resuelvan los grandes problemas, hacer posible lo imposible. Hoy parece imposible una vez más tener soberanía educativa, parece que necesitamos a Estados Unidos que nos indique cómo debemos dar clases en las aulas”, insistió.
