La Normal Rural de Ayotzinapa cumplió un siglo de vida consolidándose como una institución emblemática para la formación de maestros rurales comprometidos con la transformación de las comunidades más pobres de México.
Fundamento vivo de la Nueva Escuela Mexicana
Durante la ceremonia solemne realizada en el Salón Iberoamericano de la SEP, el secretario de Educación Pública, Mario Delgado Carrillo, afirmó que la tradición pedagógica de las normales rurales es el sustento de la Nueva Escuela Mexicana.
Este modelo educativo retoma el enfoque humanista, crítico y comunitario que Ayotzinapa ha practicado desde su fundación el 2 de marzo de 1926 en Tixtla, Guerrero. Delgado destacó que la educación de los hijos de campesinos es el acto de mayor dignidad y vocación social, recordando el esfuerzo colectivo de figuras como Raúl Isidro Burgos para levantar el plantel.
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Compromiso con la verdad y la justicia
El titular de la SEP expresó su respeto y solidaridad con las familias de los 43 estudiantes desaparecidos en septiembre de 2014. Reiteró que el Estado mexicano mantiene un compromiso inquebrantable con la verdad y la justicia, señalando que este trágico hecho marcó un parteaguas que obliga a la función pública a garantizar un "nunca más".
Por su parte, el estudiante Juan Carlos Salazar Domínguez recordó que la ausencia de sus compañeros debe transformarse en un compromiso renovado con el respeto a los derechos humanos y la excelencia académica en las regiones más apartadas.
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Fortalecimiento institucional y acuerdos históricos
Como parte de la nueva etapa de relación con el magisterio rural, se informó el restablecimiento de la mesa de trabajo con la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM), un diálogo que no se daba de manera formal desde hace 62 años. Gracias a este acercamiento, se alcanzaron acuerdos estratégicos para la mejora de la Normal Rural de Ayotzinapa que incluyen:
- Inversión en infraestructura educativa y mantenimiento de las instalaciones.
- Mejora de los recursos destinados a los comedores estudiantiles.
- Garantía de una alimentación sana y digna para los futuros docentes rurales.
Finalmente, Mario Delgado sostuvo que el gobierno honra el legado de Ayotzinapa, definiéndola como una "pedagogía de la dignidad" que ha transformado la realidad de miles de jóvenes humildes a través del conocimiento y la conciencia social.
