En la Cámara de Diputados se lleva a cabo la penúltima de las jornadas de registro de aspirantes a la Auditoría Superior de la Federación (ASF).
Al recinto parlamentario llegó el exauditor especial de Cumplimiento Financiero de la propia ASF, Gerardo Lozano, quien se manifestó a favor de cambiar “muchas cosas” en la institución, impulsadas durante la administración del actual auditor David Colmenares.
Tajante y sin reservas, Lozano Dubernard subrayó que decisiones del auditor saliente, como eliminar el Consejo de Dirección y la Unidad de Auditoría, así como restar facultades a las áreas de la auditoría incluyendo la capacidad de presentar denuncias, concentró el poder en manos del titular saliente y le quitó independencia a la institución.
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El aspirante se manifestó a favor de eliminar la posibilidad de reelección del titular de la ASF y no permitir que repita en el cargo Colmenares Páramo, que ya se inscribió con ese propósito.
Como excolaborador de la Auditoría, la cual dejó cuando en 2021 a raíz de que Colmenares Páramo comenzó a implementar las medidas referidas, Gerardo Lozano indicó que quienes trabajaron con el actual responsable, lo escucharon decir que se iba a reelegir.
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“Que el actual auditor superior no buscó su reelección hace tres meses, no pensó… yo creo que él lleva años buscando la reelección y los que trabajamos con él lo escuchamos decir que él se iba a reelegir, entonces, cuando tú haces esto, trabajas para reelegirte”, anotó.
“Este auditor se tiene que ir, David Colmenares ya acabó su ciclo, no debe de reelegirse por el bien de este país, no debe reelegirse por el bien de los proyectos presidenciales (…) porque no está cumpliendo”, enfatizó.
ASF no denuncia
Lozano Dubernard recalcó que entre las cosas que deben cambiar en la ASF, es la directriz aplicada a las distintas auditorías especiales, de dejar de presentar denuncias por las irregularidades encontradas en el gasto, la cual calificó de “terrible”.
También se debe eliminar de la norma, la posibilidad de reelección porque se puede prestar a “negociaciones” entre el auditor y otras figuras de poder, para conservar el puesto.
Expuso una serie de cifras para mostrar cómo la ASF, con Colmenares, dejó de hacer su trabajo de detectar las anomalías y en especial de denunciarlas y de dar como resultado sanciones a los responsables, así como recuperar recursos utilizados de manera irregular, como consecuencia de la fiscalización.
Lamentó la “narrativa” impuesta por el actual titular, de no formular observaciones “innecesarias” y de promover la “prevención”, en lugar de contribuir a que los desvíos en el gasto se documenten y sancionen.
Reportó que antes de la llegada de Colmenares Páramo, por ejemplo en la Cuenta Pública 2017, de las mil 480 auditorías hechas, se presentaron 90 denuncias por irregularidades acreditadas.
Para 2021, cuando se hicieron mil 950 auditorías, sólo hubo dos denuncias; por irregularidades en la Cuenta Pública 2022 sólo hubo una denuncia y en el año 2023 no se hicieron denuncias.
La reducción en las denuncias es “dramática” y se asocia a la falta de independencia en que cayó la ASF con su actual titular.
También como ejemplo de lo hecho y lo que no hizo la ASF con Colmenares, indicó que entre 2019 y 2022 se presentaron ante el Tribunal Federal de Justicia Administrativa (TFJA) sólo 12 recursos para la aplicación de sanciones administrativas; mientras que del 2016 al 2018, hay mil 829 expedientes promovidos ante esa instancia jurisdiccional.
Los resultados arrojados por la institución bajo el mando del auditor superior, son preocupantes, recalcó.
Agregó que en la revisión de las Cuentas Públicas del 2021 a 2023, se realizaron seis mil 325 auditorías y se formularon 5 mil 212 pliegos de observación por 89 mil millones de pesos. No obstante, por las anomalías encontradas sólo hay tres denuncias.
El contendiente se pronunció por “recuperar” esa institución, hacerla más abierta y transparente a los ciudadanos, que se conozcan los procesos de seguimiento a las auditorías hechas y se sepa qué respuesta hubo de los entes auditados, a los pliegos de observaciones.
Informes de fiscalización de escenografía
Lamentó que actualmente, el organismo lleve a cabo labores de “fiscalización sin consecuencias” a causa de quien ha decidido dedicarse a cuidar sus intereses y a quienes él llama “sus aliados”.
Los informes de resultados que se han presentado son “escenografía” porque presentan cifras que causan revuelo en la opinión pública pero en los hechos, no pasa nada con ellas, porque no tienen mayor consecuencia ni derivan en sanciones.
Tras recordar que él se integró a la Auditoría en 2018, se separó tres años después, en 2021, en cuanto se le dijo que ya no podría presentar denuncias por el uso irregular del erario, aunado a que no quiso convertirse en un mero “maquilador de auditorías”.
A raíz de los hallazgos que realizó cuando estuvo al frente de la auditoría especial de Cumplimiento Financiero, en torno a casos como la compra la empresa chatarra Agronitrogenados, Odebrecht y la Estafa Maestra, ya en calidad de ciudadano, presentó a título personal 136 denuncias ante la autoridad judicial, por anomalías cercanas a los 20 mil millones de pesos.
Relató que incluso alcanzó a trabajar en la primera fase de las auditorías al organismo Seguridad Alimentaria Mexicana, mejor conocido como SEGALMEX, y ante la comprobación del desfalco multimillonario, el titular de la ASF fue especialmente “tardado” en denunciar los hechos.
Dijo no saber si Colmenares se dedicó a cuidar al ahora expresidente Andrés Manuel López Obrador, pero lo que fue evidente fue el “atraso” en la presentación de muy pocas denuncias.
En cuanto al proceso de selección, dijo confiar en el mismo, en la convocatoria y en el presidente de la Comisión de Vigilancia, el diputado Javier Herrera.
Calificó como un buen signo para evaluar la idoneidad de los aspirantes, que se les haya solicitado presentar su propuesta de plan de trabajo.
