El Banco de Piel y Tejidos del Instituto Nacional de Rehabilitación Luis Guillermo Ibarra ha beneficiado en 15 años desde su creación, a cientos de pacientes con quemaduras graves que, en muchos casos, afectaron hasta 90% de la superficie corporal informó el jefe de la División del Banco, Francisco Martínez Flores.
Explicó en un comunicado que en el procesamiento de piel y otros tejidos donados de pacientes cadavéricos se aplican pruebas con certificación molecular para garantizar seguridad y calidad, con ello se previene la transmisión de enfermedades como hepatitis B y C, sífilis, VIH, dengue, tuberculosis y otros padecimientos emergentes.
El Banco, inaugurado en 2009, desarrolló métodos científicos para la procuración y criopreservación de piel, tejido cardiovascular, huesos y tendones. Los tejidos se congelan a 80 grados bajo cero, lo que detiene su actividad biológica y permite conservar su viabilidad durante meses o incluso años para su uso terapéutico.
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De acuerdo con Martínez Flores, se han procurado alrededor de 628 mil centímetros cuadrados de piel para trasplante y liberado 556 mil 624 centímetros cuadrados para implantes quirúrgicos. En total, se han realizado 260 trasplantes de tejido, que han contribuido a la recuperación y calidad de vida de las y los pacientes.
El especialista, recientemente nombrado integrante del Cuadro de Expertos en Donación y Trasplante de la Organización Mundial de la Salud, señaló que la piel donada funciona como cubierta biológica temporal sin generar rechazo inmunológico. Añadió que el banco fortalece estrategias para ampliar la cobertura gratuita y equitativa de trasplantes, en un contexto donde la OMS estima que cada año 180 mil personas mueren por quemaduras, principalmente en países de ingreso medio y bajo.
