A casi dos semanas del asesinato de Fernando Alan, familiares, amistades y ciudadanos se congregaron en las calles de Culiacán para demandar una investigación clara y castigo a los responsables. La movilización se realizó este fin de semana, a doce días del hecho ocurrido el pasado 13 de enero en la zona de Tierra Blanca.
Durante la protesta, los asistentes recalcaron que el joven no tenía relación alguna con actividades delictivas. Explicaron que al momento del ataque salía de un gimnasio acompañado de su pareja, Rosa Guadalupe, cuando quedaron atrapados en una situación violenta que no tenía vínculo con ellos.
Familia denuncia confusión de autoridades
De acuerdo con lo señalado por los familiares, Fernando Alan y su novia habrían sido alcanzados por los disparos en medio de una persecución protagonizada por fuerzas federales contra presuntos delincuentes. El conflicto habría surgido porque los sospechosos viajaban en un automóvil con características similares al del joven.
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El padre de Fernando Alan habló ante los manifestantes y pidió que se esclarezcan los hechos, así como que se limpie públicamente el nombre de su hijo, reiterando que no era un criminal y que fue una víctima colateral de la violencia.
Fernando Alan tenía 24 años y recientemente había terminado la carrera de Derecho. Sus seres queridos recordaron que contaba con planes profesionales y personales que quedaron inconclusos tras su muerte.
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Amigos y compañeros portaron cartulinas con mensajes de justicia y utilizaron altavoces para exigir que el caso no quede impune, subrayando que su fallecimiento no debió ocurrir.
Otras víctimas se suman a la movilización
La marcha, también sirvió como espacio para visibilizar otras problemáticas, ya que familias de personas desaparecidas participaron mostrando fotografías de sus seres queridos y solicitando avances en las investigaciones pendientes.
Los manifestantes coincidieron en que la violencia y la falta de claridad en los procesos de justicia afectan a muchas familias en Sinaloa y el caso de Fernando Alan no fue la excepción.
