ONU Mujeres presentó las estadísticas respecto a la participación política de las mujeres en el país y en comparación con otras naciones de América Latina resultó el mejor calificado, sin embargo los Poderes Ejecutivo y Judicial y los partidos políticos resaltan por tener una muy baja inclusión de las mujeres en puestos de decisión.
Durante la presentación de la publicación Atenea: Mecanismo de Aceleración de la Participación Política de las Mujeres en América Latina y el Caribe, presidido por la representante de ONU Mujeres Belen Sanz, se explicó que este país obtuvo un puntaje global promedio de 66.2 sobre un total de 100 puntos posibles.
En este estudio se identificó dos dimensiones más críticas: la presencia de las mujeres en los partidos políticos y la presencia de mujeres en el Poder Ejecutivo en donde los avances parecen ser más lentos pues las puntuaciones están por debajo de los 60 puntos.
Respecto a los partidos políticos se obtuvo un puntaje de 57.4 y se calificó el compromiso con la igualdad de género en nueve fuerzas políticas; en el rubro de quienes integran las máximas instancias ejecutivas, se encontró que ellas representaban en promedio apenas un 25.4 por ciento muy distante aún de la presencia paritaria, por lo que la puntuación obtenida fue de 50.8.
En este comparativo, el menor puntaje fue registrado en la dimensión de presencia de mujeres en el Poder Ejecutivo con 44.6 puntos, ello porque en el actual gabinete solo 16.6 por ciento de las carteras son ocupadas por mujeres, obteniéndose 33.4 puntos en dicho indicador; la presencia de mujeres es incluso mejor en posiciones de Subsecretaría de Estado, apenas 11.6 por ciento.
Además atendiendo a la clasificación establecida sobre el tipo de cargo ejercido en carteras ministeriales, las mujeres ocupan solo 16.6 por ciento de las secretarías calificadas como de “preservación del sistema o producción”, asimismo se encontraron diferencias por sexo en la permanencia en el cargo de Secretarías de Estado al analizar los gabinetes del mandato presidencial anterior, identificándose una menor duración en los mandatos de las mujeres.
A un así, ONU Mujeres considera que México es un país que ha experimentado cambios que lo colocan como de avanzada en materia de regulación de la paridad electoral en América Latina y con un importante impacto en la elegibilidad de las mujeres en posiciones legislativas y locales.