GUERRA

Irán despide a Jameneí con multitudinario funeral en Mashad

Durante la marcha, el fervor religioso se mezcló con deseos explícitos de venganza.

Funerales de Alí Jameneí en Mashad, donde serán enterrado.
Funerales de Alí Jameneí en Mashad, donde serán enterrado. Créditos: EFE
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Un mar de personas despidió al asesinado líder supremo Alí Jameneí en su entierro en la ciudad santa de Mashad, tras siete días de ceremonias funerarias. Este evento se ha convertido en una clara demostración de fuerza de la República Islámica tras el conflicto bélico con Estados Unidos y las intensas protestas registradas en enero. En el noreste iraní, cientos de miles de dolientes acompañaron el cortejo fúnebre para dar el último adiós al líder religioso que dirigió los destinos del país durante más de 36 años y que fue trágicamente asesinado el pasado 28 de febrero, justo en el inicio de la guerra.

El dolor familiar y el clamor por represalias

El cortejo procesional no solo transportaba el féretro de Alí Jameneí, sino también los restos de cuatro miembros de su familia que fueron asesinados junto a él, entre ellos una nieta de apenas 14 meses. Durante la marcha, el fervor religioso se mezcló con deseos explícitos de venganza. Los asistentes portaban carteles con consignas incendiarias como "Mataremos a Trump", en una clara alusión al presidente estadounidense, a quien los partidarios del régimen culpan directamente —junto a Israel— del asesinato del clérigo.

Un adiós final en el mausoleo del imán Reza

Tras una procesión que comenzó con ocho horas de retraso, los restos de la máxima autoridad política y religiosa llegaron al mausoleo del imán Reza. Fue allí donde fue enterrado Alí Jameneí, cumpliendo con la petición expresa contenida en su testamento. Su hijo mayor, el ayatolá Mostafá Jameneí, dirigió las oraciones finales antes de que el ataúd, cubierto por la bandera iraní, fuera depositado en su última morada. En medio de esta ceremonia, destacó la ausencia de su sucesor, Mojtaba, quien no ha aparecido públicamente desde su nombramiento el 8 de marzo, alimentando rumores sobre su estado de salud tras haber resultado herido en combate.

Proyección de poder ante una crisis latente

Con estos funerales masivos, que recorrieron cinco ciudades entre Irán e Irak —incluyendo movilizaciones históricas en Teherán, Nayaf y Karbala—, la República Islámica busca proyectar una imagen de unidad y fuerza. El objetivo es reivindicarse ante la opinión pública, afectada por un descontento social derivado de la crisis económica y las secuelas de la guerra. Sin embargo, la tensión es máxima; el entierro se realizó en medio de nuevos enfrentamientos que han dejado el alto el fuego prácticamente anulado.

¿El fin definitivo de la tregua?

Irán sostiene que las recientes acciones estadounidenses han invalidado puntos fundamentales del memorando firmado el pasado 17 de junio. Por su parte, Donald Trump ha declarado que el alto el fuego está terminado, tras una jornada que dejó 14 muertos en suelo iraní. El panorama geopolítico es incierto, mientras el legado y las circunstancias que rodearon la muerte de Alí Jameneí continúan marcando el pulso de la región. El mundo observa con atención cómo este complejo escenario político reacciona al entierro definitivo de Alí Jameneí.

Con información de EFE.