El Ejército de Ucrania confirmó este lunes una serie de ataques coordinados y de gran alcance contra dos refinerías clave situadas en las regiones rusas de Leningrado y Yaroslavl. Esta sorpresiva y demoledora ofensiva se complementó con nuevos y severos bombardeos dirigidos a una subestación eléctrica fundamental de Crimea, así como a una terminal petrolera en la península del mar Negro, territorio que fue anexionado por Rusia en el año 2014.
El avance estratégico y la destrucción en Kerch
A través de un comunicado oficial emitido en sus plataformas sociales, el Estado Mayor detalló que el objetivo de la infraestructura petrolera saboteada fue la terminal de Kerch. Ubicada en el extremo oriental de la península, esta instalación representa un nudo crucial de almacenamiento, carga y descarga de combustible, siendo una pieza indispensable en la cadena de aprovisionamiento de las tropas del Kremlin apostadas en la región.
Apagón masivo en Sebastopol tras ataques con drones
Por su parte, Robert Brovdi, comandante de las fuerzas de drones del ejército, reportó un fuerte impacto en la subestación eléctrica del puerto de Sebastopol, base principal de la Flota del Mar Negro rusa. Este punto es de vital importancia para el suministro de energía eléctrica de toda la península. Brovdi, apodado 'Magiar', destacó que este golpe —que dejó sin luz a la zona según fuentes enemigas— representa el objetivo número 38 de la red eléctrica alcanzado en lo que va del mes de julio.
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Golpe total a las vías logísticas y almacenes militares
Finalmente, el mando militar reportó operaciones exitosas en el este de la región de Donetsk, zona bajo control ruso donde se logró inutilizar una importante vía ferroviaria. Asimismo, los reportes oficiales confirmaron la destrucción total de un almacén de drones y equipamiento militar de última generación en Lugansk, consolidando una de las jornadas de mayor presión estratégica por parte del gobierno de Ucrania.
Con información de EFE.
