La administración de la República Democrática del Congo (RDC) actualizó este domingo el panorama respecto al ébola que atraviesa la zona este del territorio. Según el informe emitido por el Ministerio de Comunicación, la cifra de muertos alcanzó los 492, mientras que el conteo de infectados superó el millar y medio, confirmando la magnitud del problema iniciado a mediados de mayo.
Métricas de la emergencia sanitaria
Las labores de control y asistencia médica se encuentran en su punto más crítico. Las autoridades compartieron el estado actual de los afectados y los esfuerzos para frenar la cadena de transmisión:
- Hospitalizados: 628 pacientes reciben atención bajo protocolos de aislamiento.
- Supervivientes: 239 personas han vencido la enfermedad satisfactoriamente.
- Vigilancia: Un ejército de agentes comunitarios rastrea a casi 10 mil contactos cercanos a los infectados, con una efectividad de seguimiento superior al 80%.
La provincia de Ituri permanece como la zona principal de contagio, aunque la dispersión del virus ha alcanzado ya a las regiones de Kivu y ha cruzado fronteras hacia Uganda, con incidentes aislados reportados incluso en territorio europeo.
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Características de la cepa y riesgos asociados
Esta variante, denominada Bundibugyo, presenta un escenario complejo debido a que no existe un fármaco o inmunización específica para combatirla. La OMS ha categorizado esta situación como una emergencia de alcance global debido a la elevada tasa de mortalidad de este tipo de virus, la cual puede alcanzar hasta la mitad de los pacientes infectados.
La afección se propaga mediante el contacto con secreciones corporales de portadores, ya sean humanos o animales. El cuadro clínico es severo, manifestándose a través de fiebres hemorrágicas, diarreas intensas y fallas internas que comprometen la vida de quien lo padece.
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Este episodio se posiciona actualmente en el tercer lugar entre las epidemias de ébola más devastadoras de la historia. Especialistas de la OMS sugieren que el virus pudo haber circulado de forma silenciosa semanas antes de su detección formal, y advierten que las labores de educación comunitaria son fundamentales para evitar que la cifra de decesos continúe en ascenso.
