El papa León XIV condenó la indiferencia internacional ante el drama migratorio este sábado durante su visita pastoral de cuatro horas a la isla italiana de Lampedusa. El pontífice celebró una misa donde comparó la crisis humanitaria del mar Mediterráneo con la parábola del buen samaritano, señalando tanto a las instituciones públicas como a la sociedad por "pasar de largo" frente al sufrimiento de quienes buscan llegar a Europa, en un viaje que emuló el primer trayecto apostólico del papa Francisco en 2013.
¿Por qué el papa León XIV culpa a las "decisiones omitidas”?
El obispo de Roma detalló que las fatalidades registradas en las rutas marítimas no son hechos aislados, sino el resultado de factores estructurales y políticos. De acuerdo con el pontífice, el escenario actual se ve agravado por:
- La corrupción y el desinterés por el bien común en los países de origen.
- Un sistema económico global que fomenta la pobreza, la exclusión y el prejuicio por miedo.
- Los cálculos criminales de redes que lucran con las emergencias humanitarias.
- La transición lenta hacia políticas conjuntas y estratégicas en lugar de solo gestionar las urgencias.
León XIV comparó las islas de Lampedusa y Linosa con el peligroso camino de Jerusalén a Jericó de los relatos evangélicos, argumentando que miles de personas han sido despojadas de todo por "bandidos", mientras que los restos de otros tantos permanecen en el mar.
Te podría interesar
¿Cuál es la responsabilidad de Europa ante la crisis migratoria?
El papa emitió un llamado directo a las instituciones europeas para implementar una estrategia de largo alcance que aproveche su posición geográfica y estructura institucional. El plan sugerido por el líder religioso se basa en cuatro ejes fundamentales para los migrantes:
- Acoger y dar primeros auxilios dentro de un marco institucional.
- Proteger la integridad de las personas en tránsito.
- Promover su desarrollo e inclusión en las comunidades receptoras.
- Integrar activamente a los recién llegados, trabajando en paralelo por el desarrollo de sus países de origen para evitar la migración forzada.
"Europa tiene la capacidad de afrontar la crisis de modo orgánico, insertando los primeros auxilios en un plan estratégico de larga duración", sostuvo el pontífice, asignando esta tarea a los gobiernos, la sociedad civil y la Iglesia.
Te podría interesar
Al recordar su pasada visita a Tenerife, España, León XIV alertó sobre el riesgo de levantar un "muro invisible" que divida el mar de los náufragos del mar de los veraneantes. Explicó que la vocación turística de las regiones costeras puede verse amenazada por el rechazo o la apatía hacia los migrantes.
