El Cuartel General Central Jatam al Anbiya, máximo mando militar iraní, informó este sábado 20 de junio de 2026 la clausura del Estrecho de Ormuz al tráfico marítimo internacional.
Esta medida radical surge como represalia directa contra las incursiones militares israelíes en territorio libanés y por lo que Teherán califica como una omisión deliberada de Estados Unidos respecto a los compromisos de paz previamente pactados.
¿Por qué Irán bloqueó nuevamente la ruta marítima?
La decisión de clausurar este punto neurálgico del comercio mundial se fundamenta, según fuentes oficiales de la agencia IRNA, en el fracaso de la primera cláusula del memorando de entendimiento firmado para detener las hostilidades.
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Irán señala que, a pesar de los esfuerzos diplomáticos, las operaciones del ejército israelí en el sur de Líbano no han cesado, lo que consideran una provocación insostenible.
El mando iraní fue contundente: esta acción es solo el inicio de una serie de medidas de presión. “En caso de que continúe la agresión, se han planificado nuevas acciones para obligar al enemigo a cumplir sus obligaciones”, advirtió la cúpula militar, enfatizando que Estados Unidos es responsable de la estabilidad de la zona al no contener a su aliado.
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¿Qué ocurrió con el alto el fuego?
A pesar de que el viernes se anunciara una tregua, la violencia no se detuvo. Este sábado, bombardeos israelíes resultaron en la muerte de siete personas en el sur de Líbano. Aunque Israel justifica estas acciones como respuesta a proyectiles lanzados por Hizbulá y asegura mantener su compromiso con el cese al fuego, la realidad sobre el terreno contradice las versiones diplomáticas:
- Violación de la tregua: Los ataques persistentes han generado una crisis humanitaria con cientos de miles de desplazados.
- Retiro incompleto: Se denuncia que las fuerzas de defensa israelíes no han abandonado las zonas ocupadas en territorio libanés, violando las condiciones básicas para la paz.
Esta crisis ha fracturado de inmediato el frágil puente de comunicación entre las potencias. Irán canceló unilateralmente las negociaciones que estaban programadas para el pasado viernes, las cuales tenían como propósito definir el futuro de su programa nuclear.
Por ahora, la mesa de diálogo carece de una nueva fecha, y el panorama se oscurece con la posibilidad de que el bloqueo marítimo afecte la cadena de suministro energética global, tal como ocurrió tras las tensiones de febrero y el cerco naval impuesto por Washington en abril.
