El Ministerio de Defensa de Corea del Sur reveló que la colisión en el aire entre dos cazas F-15K Slam Eagle de la Fuerza Aérea surcoreana, ocurrida en diciembre de 2021, se produjo mientras los pilotos intentaban capturar fotografías y video durante una misión de vuelo.
La información fue desclasificada por la Junta de Auditoría e Inspección de Seúl y publicada este miércoles, reavivando cuestionamientos sobre la disciplina y seguridad operacional en una de las fuerzas aéreas más avanzadas de Asia.
¿Cómo ocurrió el choque entre los cazas F-15K?
El incidente ocurrió el 22 de diciembre de 2021 durante una misión aérea en las proximidades de Daegu, en el centro de Corea del Sur.
De acuerdo con la investigación, uno de los pilotos, identificado como el primer teniente “A”, realizaba su último vuelo con esa unidad militar y quería registrar imágenes conmemorativas.
Durante el regreso a la base, comenzó a tomar fotografías con su teléfono móvil personal mientras seguía al avión líder.
Al percatarse, el piloto del caza principal pidió a su copiloto grabar un video del avión de apoyo.
Para mejorar el encuadre, el piloto del avión escolta elevó la aeronave y ejecutó una maniobra conocida como “tonel”, una rotación de 360 grados sobre su eje longitudinal.
La maniobra redujo la distancia entre ambas aeronaves
Según el reporte, la maniobra hizo que ambos aviones se acercaran peligrosamente.
El caza de apoyo incluso llegó a inclinarse parcialmente hasta unos 137 grados, reduciendo críticamente la separación entre ambas aeronaves.
En un intento por evitar la colisión, el avión líder descendió de manera evasiva, pero no logró evitar el impacto.
El choque afectó:
- El ala izquierda del avión líder.
- El estabilizador horizontal de cola del avión que lo acompañaba.
A pesar del contacto en el aire, ambos pilotos lograron mantener el control y regresar de forma segura a la base.
¿Cuánto costaron los daños?
El accidente no dejó víctimas ni pérdida de aeronaves, pero sí provocó daños estructurales importantes.
Las reparaciones fueron valuadas entre 878 y 880 millones de wones, equivalentes a cerca de 590 mil a 600 mil dólares.
¿Qué pasó con el piloto involucrado?
Tras el incidente, la Fuerza Aérea de Corea del Sur suspendió al primer teniente “A”.
Actualmente ya no forma parte del Ejército y, de acuerdo con medios locales, ahora trabaja para una aerolínea comercial.
El caso abre un debate sobre la cultura operativa en unidades de combate avanzadas y la necesidad de reforzar protocolos sobre el uso de dispositivos personales en cabina.
Aunque el incidente no dejó víctimas, el informe deja una advertencia clara: en la aviación de combate, la disciplina en vuelo es una condición indispensable para evitar tragedias.
