El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha generado un fuerte impacto mediático al confirmar que las Fuerzas Armadas están construyendo un masivo "complejo" militar oculto. Según las declaraciones del mandatario, esta instalación de alta seguridad se ubica estratégicamente debajo del polémico salón de baile que se edifica en el Ala Este de la Casa Blanca.
Un búnker bajo la "cubierta" de un salón de lujo
Durante una charla con periodistas a bordo del Air Force One, Trump detalló que el fastuoso salón de baile funcionará, en realidad, como una "cubierta" para las operaciones militares subterráneas. "La obra está en construcción y vamos muy bien", afirmó el republicano, subrayando que la seguridad nacional es la prioridad detrás de este proyecto.
Entre los detalles técnicos revelados por el mandatario, destacan:
Te podría interesar
- Cristales totalmente blindados.
- Techos y cubiertas a prueba de drones.
- Capacidad de respuesta ante amenazas modernas.
"Desafortunadamente, vivimos en una época en la que eso es algo bueno", agregó Trump, haciendo referencia directa a las tensiones bélicas actuales entre Estados Unidos e Israel contra Irán.
Secretismo y controversia legal
Aunque la construcción del salón de baile se presentó inicialmente como una mejora estética, Trump admitió que el componente de seguridad nacional "se suponía que debía permanecer en secreto". No obstante, el mandatario señaló que la información salió a la luz debido a lo que calificó como una "demanda estúpida" presentada por organizaciones civiles.
Te podría interesar
El Fondo Nacional para la Preservación Histórica ha interpuesto un recurso legal ante un juez federal para detener las obras. Los historiadores denuncian que la demolición del Ala Este se realizó de forma apresurada, sin avisos suficientes y sin el aval de los legisladores, poniendo en riesgo el valor histórico del complejo.
Los costos del nuevo legado presidencial
La obsesión de Trump por dejar su huella en la residencia oficial ha llevado a una escalada en los presupuestos. Lo que comenzó como un proyecto de 200 millones de dólares para un salón con capacidad de hasta 1,000 invitados, ha duplicado su costo:
- Presupuesto inicial: $200 millones.
- Costo actual estimado: $400 millones (tras revisiones de diseño).
- Remodelaciones adicionales: Cambios en el Despacho Oval con filigranas y marcos dorados.
A pesar de las críticas por el gasto y la opacidad, el presidente insiste en que los militares eran los más interesados en la ejecución de este búnker secreto, una versión que ya había sido adelantada por medios como CNN a principios de año. Con estas reformas, el mandatario busca consolidar un legado de blindaje y opulencia dentro de la Casa Blanca.
Con información de EFE.
