Un grupo de supervivientes del depredador sexual Jeffrey Epstein ha presentado una demanda colectiva contra la Administración de Donald Trump y el gigante tecnológico Google. La acción legal, reportada inicialmente por NBC News, surge tras la divulgación de información personal sensible en archivos públicos relacionados con el caso. Las víctimas alegan que el Departamento de Justicia de los Estados Unidos priorizó la rapidez de la publicación masiva sobre la seguridad y privacidad de las personas afectadas, dejando a los denunciantes en una situación de vulnerabilidad extrema.
Detalles de la demanda: Privacidad vs. Transparencia
Los demandantes exigen una indemnización mínima de 1,000 dólares por persona y una orden judicial inmediata para retirar sus datos de la red. Según la denuncia, aproximadamente 100 supervivientes fueron identificados públicamente debido a esta negligencia. Aunque el Gobierno intentó rectificar eliminando datos de archivos oficiales, plataformas como Google continúan indexando esta información en:
- Resultados de búsqueda convencionales.
- Resúmenes generados por Inteligencia Artificial.
- Caché de sitios web de terceros.
Esta exposición ha provocado que las víctimas enfrenten un nuevo trauma, recibiendo amenazas, correos de acoso y acusaciones erróneas por sus vínculos forzados con el entorno de Jeffrey Epstein. Por ello, la demanda también reclama daños punitivos contra Google para evitar futuras republicaciones.
Mette-Marit de Noruega reaparece en medio de la polémica
Mientras el proceso legal avanza en Estados Unidos, la realeza europea también se ve salpicada por las sombras del caso. La princesa Mette-Marit de Noruega reapareció este martes en el Palacio Real de Oslo durante la visita de los reyes de Bélgica. Su presencia fue una sorpresa, ya que su estado de salud, afectado por una fibrosis pulmonar crónica, hacía prever su ausencia en la agenda oficial.
Sin embargo, su salud física no es el único frente que combate la princesa. Mette-Marit ha roto el silencio sobre su pasada conexión con el magnate, declarando a la televisión pública NRK: "Me siento tan manipulada... ahora me doy cuenta de hasta qué punto lo fui". Estas declaraciones coinciden con el complejo proceso judicial que enfrenta su hijo, Marius Borg Høiby, acusado de graves delitos.
El impacto persistente del caso en la opinión pública
La presión mediática sobre cualquier figura vinculada al nombre de Jeffrey Epstein sigue siendo implacable. La demanda colectiva actual busca sentar un precedente sobre la responsabilidad de los motores de búsqueda y los gobiernos al manejar datos de víctimas de abuso. Los afectados insisten en que el derecho al olvido y la protección de la identidad son fundamentales para cerrar un capítulo de dolor que, debido a la huella digital, parece no tener fin.
Es evidente que el legado de crímenes de Jeffrey Epstein continúa generando ondas expansivas que afectan tanto a instituciones gubernamentales como a la monarquía europea, subrayando la necesidad de una gestión de información más ética y segura.
Con información de EFE y RT.
