El clima político en el Caribe alcanzó su punto de ebullición este domingo 22 de marzo, ante los rumores de una posible intervención en Cuba.
Mientras el mundo observa las costas de la isla, el Gobierno cubano dejó de lado la retórica diplomática habitual para centrarse en un despliegue operativo que ha encendido las alarmas en la región, marcando un antes y un después en las relaciones bilaterales.
Foto: EFE
El eco de Venezuela y la sombra de Washington
La tensión no es producto de una crisis aislada, sino el clímax de una serie de eventos que comenzaron en enero con la captura de Nicolás Maduro. Desde entonces, las advertencias desde la Casa Blanca han sido constantes y punzantes. El secretario de Estado, Marco Rubio, fue tajante al señalar que, de formar parte del gobierno en La Habana, él estaría "preocupado" por el futuro inmediato.
Te podría interesar
Por su parte, el presidente Donald Trump subió el tono esta semana al calificar como un "honor" la posibilidad de tomar el control de la isla, asegurando que tiene la libertad de actuar según sus propios intereses en el territorio caribeño, lo que ha generado un clima de incertidumbre total.
Defensa activa ante una intervención en Cuba
La respuesta oficial no se hizo esperar y llegó con un tono de preparación combativa. El viceministro de Exteriores, Carlos Fernández de Cossío, reveló en una entrevista para la cadena NBC News que las fuerzas armadas cubanas se encuentran en un proceso de entrenamiento intensivo.
Te podría interesar
"Nuestras fuerzas siempre están listas, pero estos días se están preparando específicamente para la posibilidad de una agresión", afirmó el funcionario en el programa 'Meet the Press'. Aunque calificó la probabilidad de un ataque como algo que ven "lejano", enfatizó que sería una ingenuidad total no movilizarse como nación ante las amenazas directas que han recibido en los últimos meses.
El asfixiante bloqueo petrolero y la opción diplomática
Más allá de los fusiles, la isla enfrenta una batalla económica que paraliza su infraestructura. La orden ejecutiva de Trump para imponer aranceles a quienes suministren crudo a Cuba ha provocado apagones récord y la parálisis de sectores clave como hospitales, fábricas y transporte público.
Foto: EFE
A pesar de calificar la situación como "muy grave", La Habana insiste en que no busca el conflicto y que, aunque tienen el derecho de protegerse, están dispuestos a un diálogo respetuoso. El destino de la región pende de un hilo, balanceándose entre la diplomacia y el estruendo de una potencial intervención en Cuba.
Con información de EFE.
